viernes, 25 de diciembre de 2009

Y a la tarde te examinarán en amor....




A la tarde te examinarán en el amor, aprende a amar como Dios quiere ser amado y olvida tu condición...


Esta frase de S. Juan de La Cruz, que había leído hace algunos años en su monasterio de Segovia, siempre me ha recordado ese aspecto que solemos olvidar cuando hablamos de amor: Olvidamos.... " olvidarnos"

Olvida tu condición...

Desde aquel entonces, siempre que reviso este tema , resuenan en mi cabeza estas palabras que nos han querido trasmitir los que ya han percibido ese perfume.

Amor que comienza limitado......
¿Cual es esa condición que nos invitan a olvidar, para descubrir el amor?
¿Puede ser el amor algo personal?
¿No será uno de los atributos de la consciencia, y por lo tanto global?
¿Es emoción, es sentimiento, es placer, es deseo?

Desde la madurez, podría zanjar el asunto diciendo que todas las proyecciones del ego son fantasmas, y resuelvo el problema mirando más allá de él. Y eso está muy bien porque supone una lucidez y una comprensión muy directa de nuestra naturaleza real.

Pero quiero acercarme a esta investigación más despacio, pasito a pasito, a través de ese "neti, neti". Discriminando y eliminando. Viendo como las sombras se mueven creando fantasmas que no dejan aflorar en todo su esplendor, esa Conciencia que es el Amor que Soy, no el amor de lo "que tengo".

Tiendo a enredarme en mil teorias para explicar el amor, amo a la gente que me apoya, a la que tiene mis mismas creencias, a mi familia, a mis amigos, a mi pueblo, a mi equipo de... , a todo aquello que me gusta...

¿pero ese amor "que tengo" es amor real?
¿Puede acaso una parte contener el todo?

Y ese amor al otro ¿no puede ser amor a mí mismo?
Porque quizá lo que amo es la seguridad, el afecto, esa identidad o complemento que me aporta el otro, o lo otro. Y si sólo amo aquello que me da seguridad, que me protege, que me apoya, lo que es bonito, lo armónico, puede que esté confundiendo eso tan amplio y trasformante como es el amor, con algunas de sus fragmentadas y limitadas expresiones.

Todo eso a lo que me entrego por obtener estima, seguridad, confianza, no hace otra cosa que generar en mi dependencia y a la larga, me produce el efecto contrario, que es la ansiedad o el miedo que me ocasiona su pérdida.

Por lo tanto, eso que es creado a través de una identidad pequeña, un yo que se siente incompleto y busca completarse a través de algo o alguien, no me puede aproximar a la esencia del amor, de ese amor que al igual que el sol, ilumina por igual a todo un universo diverso y en constante dispersión.

Y cuando fallan las expectativas con las personas o cosas, aún buscamos o nos refugiamos en ese "amor espiritual" que por no tener forma humana, no nos puede ocasionar sobresaltos, le llamemos Dios, Alá....lo que sea, y oramos, nos sacrificamos y hacemos penitencias en aras de que eso llene nuestro vacío interior, con lo que seguimos igualmente mendigando y queriendo que algo venga a salvarnos y a proveernos de un tesoro que seguimos sin entender que ya mora en nuestro interior, y es ese Amor que Soy, no ese amor que tengo o que pretendo adquirir...

El personaje, la mente, sólo sabe moverse en los límites de lo conocido, y por lo tanto, solo conoce esos pálidos y limitados reflejos del amor que son el sentimiento hacia lo mío y la emoción mía.
El placer y el deseo dependen también del pensamiento, de la imaginación, son un movimiento en la mente y la mente no sabe nada de todo lo que se mueve en otra dimension .

Un Amor al Completo

Cuando me salgo de la dependencia de la memoria, cuando acepto vivir una vida en Presenciación plena, sin permitir que se inteponga esa imagen del "ego" del que ya conozco sus trampas y sus límites, y centrado en el AHORA, pongo las bases para que aparezca ese otro espacio en donde sí se mueve el AMOR. Y ese es un amor que no elige, que no se experimenta, que "es" en Sí Mísmo y se expresa en un gozoso desapego.

Cita de Nisargadatta

Deje de imaginar que usted es o que usted hace esto o aquello y la comprensión de que usted es la fuente y el corazón de todo amanecerá en usted. Con ello vendrá un gran amor que no es elección o predilección, ni apego, sino un poder que hace todas las cosas dignas de amor y amables.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Vivir sin esfuerzo (Nisarga Yoga)



Yoga Natural

Una vida vivida meditativamente, en presenciación plena, es por sí mísma el Nisarga Yoga. Que usted viva no es lo que importa, lo que importa es cómo vive usted. La idea de la iluminación es de suma importancia. El solo hecho de saber que hay tal posibilidad cambia por completo la visión de uno. Actúa como una cerilla encendida en un montón de serrin. El sol de la verdad permanece oculto detrás de la nube de la identificación de sí mismo con el cuerpo. (Nisargadatta)

Cuando a uno le toca el corazón esta verdad expuesta por los maestros, se suele pensar ¡que fácil!, ¡ya está!, ¡no hay nada que alcanzar!, ¡yo ya soy lo que soy!, ¡no dejaré nunca más que "esa nube de identificación" me robe mi dicha natural!, pero al siguiente momento me veo encarando el problema más acuciante dentro de este "camino espiritual" , que es esa división que parece existir entre lo "que he comprendido" y su puesta en práctica en el vivir diario.

Los grandes sabios nos remiten constantemente a nuestra esencia, nos dicen una y otra vez que no somos lo que creemos ser, que nuestra naturaleza real está más allá del mundo de los opuestos, que descubramos y nos estabilicemos en esa luz que hace posible todo, la de SER, AMAR y CONOCER (SatChitAnanda) que se manifiesta produciendo orden y armonía en todos los aspectos del vivir y que calma las energías dispersas entre tanto pensamiento o emoción.

Eso que percibo con facilidad desde la quietud o el silencio, desde lo que puedo llamar meditación o contemplación, me permite también ver aparecer superpuestos esos vehículos que la conciencia necesita para expresarse en el mundo: el cuerpo con todos sus sentidos y la mente con los pensamientos y las emociones y su constante movimiento entre el placer y el temor.


Permanecer en la posición de testigo, en "esa dimensión de Ser", que es la presenciación, trae consigo un gran poder y despierta energías profundas que no permiten que eche raíces esa persona creada a base de memoria y formada por la vieja "historia de mi vida", pues la vida sólo sabe de totalidad, de amor todo abarcante y afectuoso desapego, y no de las divisiones y luchas que crea el personaje.

Está comprensión que funciona en la tranquilidad, cuando los sentidos se han interiorizado, se me escapa en cuanto en la vida diaría cualquier acontecimiento imprevisto y la propia relación con el mundo de los opuestos, hacen que "el personaje", la idea de ser algo individual, y por lo tanto, la inconsciencia, vuelvan a aparecer, y la mente retoma otra vez las riendas juzgando, dividiendo y separando.

Y la unidad se convierte en división entre lo mío y lo tuyo, el amor se oscurece entre los fantasmas de la mente, y el afectuoso desapego en deseos con toda la lucha que supone el querer satisfacerlos.
No es el experimentar lo que exclaviza, sinó la identificación con ese experimentar que me lleva a creerme la autora y hacedora de mi vida.
Cuando soy consciente de esa esclavitud que supone vivirme como un ser individual y pretendo abrirme a otra forma de vida en donde el universo esté incluido, se me plantea el siguiente paso:

¿Como puedo actualizar eso en mi vivir diario?
¿Como puedo vivir la vida sin dividirla entre lo que me gusta y lo que no?
¿Como puedo fluir con "lo que es"?

El fruto debe madurar. Hasta entonces debe de continuar la disciplina, la vida en la presenciación. Gradualmente la práctica deviene cada vez más sutíl, hasta que deviene enteramente sin forma. (Nisargadatta)

La Presenciación; la atestiguación, esa es una efectiva herramienta, una herramienta bien simple, pero que exige entrega y voluntad, vivir como lo que realmente somos, vivir en el SER.
Con esa comprensión de :
Porque yo Soy, todo lo demás aparece, y lo que aparece, aparece porque yo Soy.

Y con humildad, pues mientras haya identificación con la forma, se que seguiré expuesta a sus limitaciones e inconsciencia, pero con la derterminación de establecerme en esa nueva forma de vivir como conciencia-presencia, soltando resistencias a lo que llega inesperado, abierta a "lo que es" en cada momento y permitiendo que las respuestas fluyan desde el lugar adecuado, no desde el ego.

Y en el silencio de una mente que no permite ya al parloteo, ni se recrea en la imaginación, ni se enreda en la memoria, porque ya actúa esa comprensión de que la vida es diversidad, es cambio y es impermanecia y por lo tanto se contenta con todo lo que llega por un igual.

Y de esta manera, lo que había descubierto en la quietud y cuando todo estaba sosegado, empieza también a funcionar en el mundo de la relación y cuando hay que afrontar los retos o los conflictos de la vida.
Porque es esta pasión por la verdad la que pone en marcha esta amorosa atención a reconocer los viejos hábitos para que sean disueltos a la luz de la conciencia, y vigila que las acciones o palabras
que fluyen a través de mi forma lleven la lucidez que corresponde.


Y el resto, simplemente, dejaré que ocurra....

No hay nada de malo en la dualidad mientras no crea conflicto. La multiplicidad y la variedad sin pugna es dichosa. En la consciencia pura hay luz. Para el calor se necesita el contacto. Por encima de la unidad del ser está la unión del amor. El amor es el significado y el propósito de la dualidad (Nisargadatta)

martes, 15 de diciembre de 2009

LA SADHANA



¡No vayas al jardín lleno de flores!
¡Oh amigo! no vayas allí;
En tu cuerpo está el jardín lleno de flores,
Siéntate sobre los mil pétalos de loto,

y contempla allí la infinita Belleza.
(Kabir)


Ahora que empezamos a estar inmersos en eso que se ha dado en llamar "Espíritu Navideño", que supuestamente consiste en compartir, amar, y dejar los malos rollos atrás, a mí me ha dado "un no se qué" nostálgico que me ha hecho mirar para atrás, y repasar toda una vida vivida como " sadhana"

Tengo claro, y entre amigos siempre lo comento, que cualquier acercamiento a la verdad, no importa cual sea la vía elegida, dará sus frutos dependiendo de la seriedad, del interés que se haya puesto en ello, porque es el interés y la seriedad, lo que nos advierte constantemente de que el camino debe de estar en la misma dirección que la meta, y que lo interno y lo externo ya son uno.

Cuando hay una clara intuición de lo prioritario en la vida, aunque no se sepa cómo, siempre aparece ese maestro interior que amorosamente nos guia de la manera más adecuada a descubrir esa esencia que cada uno llevamos dentro.

En esa mirada atrás de la que hablaba, a partir de un encuentro casual con Antonio Blay, hace ya muchos años, comenzó mí interés en comprender y ordenar la mente, y posteriormente las escuelas de yoga más tradicionales me han ayudado a conocer, querer y respetar el cuerpo.


Asentar las bases de una vida meditativa a través de una constante indagación, ha mantenido mi mirada y anhelo puestos en todo aquello que traiga el perfume de como el buscador y la propia búsqueda forman ya parte de mi esencia y de que, por lo tanto, no es cuestión de acumular conocimiento, sino de limpiar la visión , de comprender y de soltar, porque ningún esfuerzo me puede llevar a eso que es ya mi hogar, y por lo tanto lo más cercano que tengo.

He podido ir aprendiendo de todo, puesto que todo, más allá del nombre y la forma, lleva al mismo origen.

Esa enseñanza ha ido llegando a través de las palabras de los sabios, entre los que tengo un lugar especial en mi corazón para Nisargadatta, quizá por haberlo conocido en un momento de madurez adecuado, y también de los amigos, de algunos en especial con los que he tenido la suerte de compartir las dificultades, las dudas y también las alegrias que iban surgiendo en el camino.

Pero en esa apertura a la vida, he podido aprender también de mis vecinos labriegos, en años intensos de vida en el campo, de su sabiduría innata y del saber fluir ante las adversidades de la vida, he aprendido de la naturaleza, de sus ritmos y de sus ciclos, de su inmensidad y de sus inexorables cambios, y hasta del pato que sobrevolaba mi casa todos los dias a las cinco de la tarde y me recordaba que ya era hora de salir a caminar.

Esa sadhana de discernimiento y purificación, permite que la mente se gire, y en lugar de quedarse apegada e identificada con lo que ve, oye o siente, mire hacia adentro, y vaya abriendo camino a esa conciencia que ha estado siempre ahí, posibilitando que lo que sucede pueda ser conocido.

Y sigue siendo el interés hacia ese vivir siendo ya lo que soy, el que se alia con la inteligencia de la vida para reconducir ese no-ser al ser, lo irreal hacia lo real, lo cambiante a lo que no cambia, en un continuo proceso de iluminar lo que aún está oscuro.

Algunos privilegiados pueden ser como leña seca, que arden en cuanto se les acerca una cerilla, pero otros vamos subiendo las escalera a empujoncitos, y sin saber nunca donde estará el último peldaño, aunque mi amigo Agustín diga...."que para qué escalera...desde que hemos descubierto el ascensor"...

En algunos momentos...., despues de toda una vida...., me siento como esos viejos lobos de mar del pequeño pueblo asturiano de mi madre, que al atardecer, se sientan en el muelle a ver llegar las lanchas que han salido a faenar, sabedores que ellos ya han hecho su trabajo, y que lo único que esperan de la vida, es disfrutar de ese sol que calienta sus huesos....

A partir de ahí la sadhana consiste en amor en acción ....

viernes, 11 de diciembre de 2009

Las relaciones libres


Puede haber diferencias entre los seres humanos, pero no separación.

Y vivir es relacionarse, no solamente con mi interior sino con el resto de la vida, y relacionarse con el mundo del que estoy rodeada formado por personas que piensan, sienten y cambian a menudo de parecer.


Me gusta hablar de paz, de amor, de armonía, pero mientras siga entre juicios y divisiones, hiriendo o sintiendome herida, generando resentimientos o iras, no estaré encarando el origen de mis contradicciones.


Si vivo "dormida" y enfrascada en "lo mío", ocupada en mantener mi comodidad y defendiendo todo aquello que me gusta, no tendré tiempo ni energía para descubrir esa otra parte de la vida que queda por descubrir.

Pero si soy sensible, y veo lo necesario de saber relacionarme con el resto del mundo, tendré que movilizar la energía necesaria para impulsar un cambio en mí.


Para empezar, ¿Me he parado a observar, sin juicios, como me relaciono?

Porque quizá esté llamando relación a lo que sólo es una reacción. Estoy llamando relación a un movimiento que comienzo desde la mente, desde una imagen que he creado de mí, con ese me gusta y no me gusta, con mis hábitos y mis condiccionamientos. Una imagen que pongo en marcha en el momento que me acerco a alguién, o alguién se acerca a mí y en la que interpongo mis preferencias o mis antipatías, ante lo que dicen o como lo dicen, o antes siquiera de que lo digan.

Y cuando alguién me crispa, o me incomoda, busco como eludir o enfrentar dicha resistencia, y mis relaciones se van convirtiendo en eso, en un ajuste de resistencias.


Pero una visión más profunda me hace ver que esos problemas que veo fuera, son creados por mí, son creados por el ego a través de esa continua elección entre lo que quiero y lo que no quiero.


Quiero que cambien las personas, quiero que cambien las situaciones, quiero que cambie la sociedad, pero me olvido del creador del problema, me olvido de ese yo, de ese "ego" que es el que origina el conflicto con su filtro de colores hecho de memoria y de condicionamientos.


Y mientras persista la identificación con el cuerpo y con la personalidad, estoy condenada a seguir viviendo en la cárcel que he construido.

Descubierta ya que toda relación que parte de la mente y de sus condicionamientos trae consigo la semilla del conflicto y que cualquier muro que construya para defenderme, que cualquier personaje desde el que me relacione está creando dualidad y dividiendo la energía del universo en mía y tuya , tendré que ver la manera de liberarme de ello.


¿Puedo, por lo tanto, comenzar a relacionarme dejando atrás lo que conozco, dejando atrás la memoria y la seguridad que me aporta vivirme como una persona en concreto?

¿Estoy dispuesta a exponerme a lo desconocido, con sus vientos y tempestades?

Emprender ese camino de desnudez que supone soltar las adquisiciones del ego, me va a exigir valentía y coraje y un saber vivir en austeridad, la austeridad de no llevar conmigo la carga del pasado, la carga de una historia....

Vacía ya de posesiones, ese cambio de dirección que supone abandonar la autoridad de la mente, va a provocar un ajuste de energías y una apertura a otra dimensión, la dimensión de SER, la dimensión de la Libertad...

Una libertad que permite vivir sin temores, al haber descubierto que nada que provenga del mundo de los objetos puede molestar si no pongo en marcha las ideas, los apegos o los condicionamientos al respecto.


Y desde esa conciencia, desnuda de imágenes y de memoria, surgirán unas relaciones sanas con el entorno y con la sociedad, pues aunque ese entorno no cambie, sí ha cambiado la perspectiva y la forma de vivir cada situación.

viernes, 4 de diciembre de 2009

El retrato


Tengo un amigo pintor que un día me ha hecho un retrato. Cuando me lo entregó, me sorprendí al ver que no me parecia, pero él me dijo:

Así es como yo te veo.... ya sabes lo que tienes que hacer: ¡¡ a parecerte...!!

"El maestro" también me ha hecho un retrato, y me ha dicho:

¡ Usted no es lo que cree ser, no es ni el cuerpo ni la mente ni tan siquiera el conocedor de ambos"
"El cuerpo está en usted, la mente está en usted, le ocurren usted"
La naturaleza de usted es esparcir su brillo en todo lo que entra en su foco de conciencia y no excluir nada. Usted no sabe lo que se pierde no conociendo su propio ser real

¡¡ Descubra lo que realmente es!! ¡¡ Descúbrase como yo la veo !!.
¡Descubra lo real dentro de usted, y salga de la prisión en que está metida, por la misma via en que ha entrado ! Usted entró por el olvido de lo que usted es, y saldrá conociéndose a usted mísma como es.

Cada noche, cuando me retiro a descansar y miro tanto al retrato de la mujer, como al interior, al que me ha hecho mi maestro....., humildemente pido disculpas por todo aquello en lo que todavía no me parezco.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Un bosque...... muy animado...










Bosque en otoño y setas (Mabegondo)










¡Qué de sensaciones supone caminar por el bosque en otoño!,
Esa variedad de sonidos, aromas y colores que lo componen envolviéndolo en un halo de magia y misterio.
El susurro del viento, el crepitar de las ramas, los sonidos de tantas y tantas especies , el característico olor de la tierra húmeda, de los pinos... de los eucaliptos, y sobre todo el color.... esa paleta de colores típica de esta estación, entre ocres y rojizos con que se alfombra el suelo de hojas caídas, o el verde del musgo que crece por doquier.


Hay admiración al sentir que en medio de tal desorden, exista tan inteligente y perfecto orden. Ahí, cada especie animal, vegetal o mineral, que existen por miles, tiene su hábitat y cumple su silenciosa misión. Nada sobra ni falta. Destrucción y nacimiento en una eterna danza.

El bosque , actuando cuál gurú, me hace ver ese otro bosque que se desarrolla en el interior, a nivel mental, dando lugar a nombres y formas , cuyos troncos y raíces están hechos de pensamientos, sentimientos y emociones que se expresan con conceptos , ideas , condicionamientos, hábitos.....

¿Y que hacer con todo eso? ¿Que hacer con esos sentimientos de celos, envidias, ira, soberbia...que tanto sufrimiento ocasionan?

Si me es fácil comprender que la vida que se desarrolla en el bosque es pura energía, energía en continuo proceso de trasformación, a través de la tierra, del aire, del agua, de la luz y de la interacción de las distintas especies, puedo comprender como también es energía todo el condicionamiento de los seres humanos, energía cultivada a través de toda la historia de la humanidad y que como el bosque, tiene su propio dinamismo.
Una fuerza y un impulso, el pensar o el sentir, que no tiene nada de personal, que se desarrolla de forma universal y que por lo tanto no puede ser, ni suprimida, ni acallada
.

Si percibo la inmensa variedad del bosque como un todo, también en lo relativo al ser humano descubriré lo mismo, nada puede existir por separado, no puede existir un "Mi", ni un "mis sentimientos" ni un "mis emociones" , o "mi" ...lo que sea..., no hay ni un sentimiento, ni un pensamiento, ni una emoción que no forme parte del conjunto universal.
El cuerpo no es un problema, él, como el bosque, tiene su propio funcionamiento biológico y exige pocos cuidados, pero es la identificación con ese pensar o sentir que forma parte de la raza humana y de la mente universal, el engaño que me induce a suponerme ser una persona, con todo el sufrimiento que ello conlleva.

La luz del sol colándose entre los árboles del bosque, lo hace posible, al dar luz, vida y color, sin elegir y ni tan siquiera tener que conocer lo que ilumina.
Y al igual que los rayos de sol en el bosque am
ándolo todo , saberme como él, sólo luz y calor, Presencia lúcida, permite descubrir en todo, una extensión de Mí Mísmo, y por lo tanto iniciar un movimiento amoroso, clarificador e integrador de esos vehículos que suponen el cuerpo y la mente.

La pregunta ¿y yo que siento?
Me mantiene despierta para saber en todo momento en donde estoy viviendo ¿identificada con la forma?, ¿como persona?
, porque toda respuesta que provenga de lo personal, implica empezar desde ahí a abrir huecos hacia espacios de un sentir cada vez mas amplio y menos limitado por los muros de un cuerpo, de una ideología, de un país........etc

Puesto que la respiración es la principal fuente de vida , y siendo consciente de ella puedo recorrer el camino a la inversa hasta descubrir su fuente, descubrir toda esa energía que sustenta la vida, o también descubrir la vida como energía, como un solo espacio no limitado por las formas.


Primero Ser todo, amar todo para al final Ser nada, amar nada.

viernes, 20 de noviembre de 2009

martes, 17 de noviembre de 2009

El silencio y la Fuente





Al hablar de silencio lo primero que se suele venir a la  cabeza es un espacio donde no existe el ruido. Un espacio armonioso muchas veces relacionado con la naturaleza y que induce a una sensación de paz y sosiego.

O también podemos asociar el silencio a un estado mental, a ese espacio vacío que queda cuando "meditamos" y dejamos atrás, por un tiempo, los problemas de la vida diaria, sin permitir que el pensamiento nos invada.

Pero me gustaría ir un poco más allá y buscar otro espacio al silencio, a ese silencio que adviene cuando se acallan todas las estructuras del ego. Un silencio que es resultado de haber comprendido la naturaleza del "yo" y "el otro" así como las emociones y los sentimientos con todas sus raíces, y de haber integrado todo lo que llega a la vida en una total aceptación.
Ese es un silencio que no puede ser alterado , porque es un silencio en donde está incluido todo y a la vez está más allá de todo.

Decía Nisargadata que el camino del discernimiento es como excavar un pozo, uno va sacando tierra hasta que el agua aparece, y así pasa cuando comienza la indagación que nos devuelve a casa, cuando sentimos el ímpetu y la necesidad del reencuentro con uno mismo, cuando comenzamos a descubrir que todo lo que cambia porque no es permanente, es como la tierra del pozo, no sirve para saciar la sed.

Y eso con lo que a través de los sentidos nos identificamos, o mejor diríamos, esa "maya", o "ilusión", por la que cual la Conciencia se identifica con sus creaciones, ese es el ruido, el ruido del universo, el ruido de la manifestación.


Y es ese el ruido el que nos lleva a dividirnos , que si "yo", que si "el otro", que si "mis sentimientos ", que si "los tuyos", y por eso tiene que ser ser clarificado, porque esa es la tierra del pozo y uno debe de saber porque es tierra que hay que desechar y no el agua que nos sacia la sed.

Y de esta manera, a base de discernimiento y desapego, comprendiendo y soltando, dándonos cuenta que el mundo de lo "mio" y "lo tuyo", con todas sus contradicciones y conflictos son sólo la parte superficial de la Conciencia, su ruido..., seguiremos excavando en el pozo de la sabiduría hasta encontrar el agua vivificadora de un silencio que nos hace comprender el ruido, porque ese silencio es su origen, y no está condicionado por él.

Por lo tanto, podemos disfrutar del silencio físico de los sentidos, del silencio de la mente o ese espacio sin pensamientos en donde se empiezan a abrir las puertas, y el silencio que llega con el entendimiento, en donde se integra y se transciende todo ruido y toda división, y que por lo tanto lleva el sello del Amor, que supone no excluir nada por saberse todo.

Y aún podríamos seguir excavando hasta encontrar la fuente, ..Pero a eso no podemos llegar con la palabra, ese es un silencio que no es experiencia y sólo puede ser definido en términos negativos... esto no....esto no.... "neti...neti"

Para encontrarnos "con eso" debemos haber desbrozado el camino de "lo conocido", desechado y desenterrado las raíces del "ego", escuchado sus ruidos para clarificarlos y liberarlos, y de esa manera, llegar a un silencio que no está condicionado por el ruido y que es la fuente de donde mana ese agua que al místico le  hacía decir :
¡Que bien se yo la fonte que mana y corre aunque es de noche!

Aquella eterna fonte está escondida
¡Que bien sé yo do tiene su manida
aunque es de noche!
Su origen no lo sé, pues no lo tiene,
más sé que todo origen de ella viene,
aunque es de noche


martes, 10 de noviembre de 2009

¿Y yo que hago aquí?



Siempre me ha gustado este dibujo, porque me sugiere y me hace recordar, que al igual que el gato dentro del calcetín no puede de ninguna manera expresar toda la amplitud y riqueza de su naturaleza, ni conocer un mundo real, así le sucede también a esa Conciencia que soy, cuando pretendo que viva condicionada dentro de los estrechos límites del calcetín de la mente.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

¿Y a que le llamo miedo?



¿A que le llamo miedo?
¿Porque surge esa sensación?

¿Que le sucede al cuerpo y a la mente?

Me hago estas preguntas cuando hablo del miedo psicológico, de ese que no tiene que ver con un peligro físico real, sino de esa emoción que se apodera de mí en forma de desasosiego, preocupación, ansiedad, angustia..... etc. Eso que en un principio percibo como una sensación, una tensión, un bloqueo en ciertas partes del cuerpo que me hace respirar entrecortádamente y que dispara la mente en busca de estrategias de salida.

Ese miedo que aparece cuando siento que puede ser destruida o manipulada mi imagen y que me hace protegerme de algo que no ha ocurrido, pero que podría ocurrir en un futuro o algo que sí ha sucedido, pero que no quiero que me vuelva a suceder porque me he sentido herida por ello.
Un miedo que aparece por lo tanto ante cualquier amenaza de eso que llamo "mí" o "mío" , a lo que me he anclado, y que al no saber vivir en la incertidumbre, no estoy dispuesta a perder, llámese honor, prestigio, estabilidad emocional, seguridad económica, amigos, pareja ... etc, etc, etc.

Y ese conflicto que se genera cuando aparecen los pensamientos creando un entramado de dudas, posibilidades y sospechas, no va a poder ser resuelto desde el mismo nivel que ha sido creado.
No puede ser, por lo tanto el pensamiento el instrumento adecuado para poder resolver el conflicto. puesto que ha sido el pensamiento, basado en la memoria y en la imaginación el responsable de él.


Y si quiero escapar para no hacerle frente, evadiéndome con actividades o entretenimientos o buscando paraísos maravillosos en donde olvidarme o decir que lo he trascendido, sólo estoy posponiendo la solución y además añadiendo más confusión y tensión a la ya existente. Así que eso no me sirve si lo que quiero es desenterrar sus raíces y llegar al fondo de la cuestión.

Por eso tendré que aprender a vivir con esa sensación si quiero ver como se mueve .
Y cuando observo el miedo, veo como el problema surge por haber
limitado la idea de lo que soy al cuerpo, a la forma, y de funcionar como una persona separada
Al vivir
desde ese "parcela personal", desde esa imagen que he creado de mí y que quiero defender de cualquier amenazada, estoy viviendo aparte de confundida, incompleta , y por lo tanto a expensas y con miedo de lo que suceda con esa otra parte que busco que me complete.

Y en esta observación descubro como las sensaciones, las facultades físicas y mentales conforman la naturaleza humana de forma universal, no hay nada personal en ellas, y está en mi capacidad de saberme conocedora de ellas en lugar de seguir identificándome con ellas en donde encuentro la salida que estoy buscando.
Al observar la mente, dejo de ser esclava de ella. Me he salido del estado mental. Ya soy la Conciencia que la atestigua, y todo el poder y orden que ello conlleva.


La vida seguirá actualizándo situaciones difíciles o complicadas, pero si aparece el miedo, en lugar de empezar a buscar culpables y tramar estrategias defensivas, me intereso por él , observo que partes de mi cuerpo se sienten tensionadas para llevarles aire a través de la respiración y me abro a la sensación sin dejar que se interponga ninguna imagen, ni permitir que el parloteo de la mente me agote la energía, y desde ese silencio , desde esa falta de referencias, sin memoria, sin tiempo que genere un futuro, en esa apertura al Ahora, encuentro la llave de la libertad, el camino y la dimensión del SER, en donde la vida fluye siempre nueva, de instante en instante , y la personalidad aparece y se disuelve afrontando cada situación, cada reto, adecuadamente y con la energía necesaria y fresca de cada vez.

sábado, 24 de octubre de 2009

La paz y la sociedad



¿Podremos los seres humanos vivir en paz?
¿Podremos, entre todos, construir una sociedad pacífica?

 Dice Nisargadata: Si usted quiere paz y armonía en el mundo, debe tener paz y armonía en su corazón y en su mente. Un cambio tal no puede ser impuesto. Debe venir desde adentro. Aquellos que aborrecen la guerra deben arrojar la guerra fuera de su sistema. Sin gentes apacibles ¿como puede usted tener paz en el mundo?. Mientras las gentes son como son, el mundo debe ser como es.

Siempre que surge la cuestión del mundo y sus conflictos, sería bueno plantearnos la parte de
responsabilidad que nos corresponde ante el tipo de sociedad que estamos creando, pues como la sociedad, efectívamente, es la suma de lo que somos los seres humanos, y decímos que nos gustaría vivir en paz, en una sociedad pacífica y solidaria, es interesánte encontrar que zonas dentro de nosotros no estan claras y crean conflicto, añadiendo confusión y sufrimiento al universo.
 Es fácil acceder a un estado de paz cuando meditamos, o cuando nos relacionamos dentro de ambientes afines o armoniosos, o cuando disfrutamos de una soledad y silencio que no es disturbado por el mundo. Y esto está bien y es importante porque nos permite cierto distanciamiento y desapego del constante ajetreo de la mente.
 
Pero esa paz "que tengo", pero que puede ser alterada por el siguiente movimiento de la vida, no es la paz que intuímos o hacia la que nos dirijimos, porque cualquier experiencia, por muy maravillosa que sea, pertenece todavía al contenido de la mente y está sujeta, por lo tanto, a sus opuestos.

Cuando pretendemos gozar de algo así como de un estado ideal, estemos dividiendo lo indivisible, al querer dejar fuera o rechazar la otra parte de la vida que aún se mueve en el ruido y el desasosiego.

 
Si no etiquetamos lo que llega y vemos como el ruido y el silencio son dos caras de una misma moneda, esa no resistencia ya nos sitúa como testigo de ellas y se abre la
vía hacia una paz que ya no puede ser alterada, porque ya incluye y trasciende los opuestos.

Para comprender la naturaleza de la mente, soy Testigo de ella. Y en ese "Yo Soy" o Conciencia, aparece el mundo en la perspectiva adecuada y basado en hechos, no en opiniones y memoria.
Para traer paz y armonía al mundo, hay que estar fuera de él, al igual que para traer orden al ser humano debemos de habernos reconocido más allá de él.

Sabiendo lo innecesario de buscar algo que ya está siempre connosotros, en esa incertidumbre, en ese espacio vacío, fuera de toda dirección, de toda voluntad, en ese Amar al Amado, puede que emerga la Paz "Que soy" , esa Paz que es inherente a nuestra Conciencia de SER.


Y aunque la idea de ser un cuerpo o una mente determinada se vaya diluyendo, al igual que ese hábito de
defensa del mi y lo mio, está aún todo un cuerpo universal al que la compasión y el amor no permiten que permanezca en la ignorancia y el sufrimiento.

El silencio y la quietud no son inactivos, todo lo contrario, en ellos está todo el poder de un universo que trabaja, al igual que el sol, por el crecimiento de toda la humanidad.

lunes, 19 de octubre de 2009

Aceptación


Cuando la vida transcurre sin sobresaltos, de forma cómoda o placentera, y lo que llega me gusta, le gusta a la mente, todo parece fluir de forma sencilla y natural, y pienso ¡que fácil! ¡Soy uno con la vida!, hasta que en el siguiente momento sucede algo que sacude ese orden y esa comodidad y de pronto me siento maltratada, ofendida o engañada, y eso genera en mí angustia y tensión porque pienso que esos movimientos irracionales de la vida siempre me cogen desprevenida, pero simplemente llegan como cualquier otro en su eterno cambio y equilibrio de los opuestos, sencillamente que a éste le ha salido un personaje que dice que no le gusta.

Este conflicto y distorsión mental que se produce cuando se interpone un ego que no acepta "lo que es", me va a dar pistas para descubrir una parte de la vida que aún no tengo integrada, y que por lo tanto, me impedía vivir como totalidad.



Responsabilizárme de ese fuego emocional es tarea prioritaria si quiero respetar el cuerpo, pero todo intento de mejorar a la persona en su misma dimensión me hace derrochar una energía que necesito para orientarme en la dirección correcta, en la dirección de mi Esencia o Presencia de Ser.

Y puesto que la persona sólo es un reflejo de lo real en la mente, de lo que me ocupo es de limpiar el espejo para que la imagen sea lo más nítida posible, limpiarlo de las falsas ideas e identifícaciones que se acumulan en él oscureciéndolo y distorsionándolo, y de esa manera las acciones ya surgen desde el lugar adecuado y con la claridad y caridad necesarias a cada situación.

Ya no es entonces la persona la que actúa, sino que es el universo el que actúa a través de ella.

En esa Conciencia Testigo, o ese estado de Presencia, soy simple observador de cualquier experiencia que se presente, tanto sea placentera como dolorosa, al igual que de su ausencia, y habíendo desplazado el eje, de lo que sucede, al que le sucede, he creado la distancia necesaria para superar la falsa identificación.

Entonces La Aceptación surge como resultado de una madurez que me permite ver la vida como una e indivisible, aunque se exprese de múltiples maneras, y de un orden o poder superior que la mueve.
En esa entrega, en ese abandono a "lo que es", en dejar llegar lo que llega, y en dejar marchar lo que se tenga que marchar, ya no queda espacio para la aparición de "un ego", que sólo traía división y resistencia, y que impedía la apertura a esa Conciencia que en todo momento SOY.

viernes, 9 de octubre de 2009

El buscador y la verdad

Me gustaría expresar mi agradecimiento a las personas que se han acercado y demostrado su interés por algunas reflexiones aparecidas en este humilde blog y que las han enriquecido con sus comentarios.

Algo que ha comenzado de forma fortuita y como ejercicio de revisión y clarificación íntima, por esas cosas casi milagrosas del ciber-espacio, me permite saberme conectada con un entorno que busca la luz por el camino del discernimiento y la comprensión.


En toda esta andadura, desde que aparece la necesidad de "la búsqueda" y el mundo deja de tener el brillo que hasta entonces poseía, se pasa por etapas llenas de altibajos y distintos talantes, que algunas veces hacen que nos sintamos diferentes y raros, pues esa llama que se nos ha encendido ha revulsionado y puesto nuestra vida "patas para arriba"


Este acercamiento a una verdad que se intuye más allá de los objetos, primeramente me ha hecho que re-direccione la mente, para que en lugar de seguir persiguiendo la felicidad a través de los sentidos y en un mundo situado afuera, se vuelva hacia adentro para descubrir, clarificar y responsabilizarse de todo ese otro mundo interno que había pasado inadvertido, el de los pensamientos, sentimientos y emociones, del tiempo y el espacio, de los gustos y rechazos, ese mundo creado y coloreado por ella mísma, que actúa como una gran barrera al fluir de la vida y que constituye el mundo de los opuestos.

El interes en traer orden a la mente a través de su observación me permite situarme en la perspectiva de testigo de ella, y así abrirme a un "espacio" que siempre había estado ahí, una dimensión más amplia de conciencia desde la cual, la aparición o no del movimiento mental ya se va a ver por un igual.
Esto trae una bocanada de libertad, pues ya dejan de ser las cosas o los sucesos los que me dan realidad a mí, soy yo, al descubrirme como conciencia pura, quien se la imparte a ellos.

Dice Nisargadatta que la mente es la gran destructora de la verdad y debe de ser tratada como un ladrón, no queremos nada de él, pero vigilamos que no nos robe....

Así pues, clarificado el camino y purificada la mente, lo único que puedo hacer para vivir la verdad, es vigilar todo aquello que no lo es, "para que no me robe"....

Y esa búsqueda que entendía como un proceso de adquisición o de llegar a encontrar algo, deja de existir al ser descubierto el engaño, que la parte quería abarcar el todo, el yo personal y limitado creado por la mente quería abarcar lo ilimitado.
Cuando se comprende que la persona nunca se puede liberar, porque precisamente ella es el enredo, uno se libera de la persona.

Y pasito a pasito, en esa alerta, en ese afectuoso desapego que supone la presenciación, viendo lo transitorio como transitorio, lo falso como falso, y sintiendo como el buscador y lo buscado se hacen uno en la búsqueda, vivir la verdad se convierte en Ser la Verdad.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

La huerta y yo




La huerta y yo somos viejas amigas, hemos compartido mucho tiempo juntas y de ella he aprendido muchas cosas. He aprendido a ver la unidad en la diversidad y la importancia de que cada especie tenga su sitio y sus peculiaridades, aunque la nutra la misma tierra.

Los seres humanos somos muy reacios a esa unidad. Nos relacionamos desde las ideas y pasamos el día juzgando y rechazando a todo aquello que no esté de acuerdo con ellas. Convertimos nuestras vidas en campos de batalla.

A la huerta me acerco sin exigencias porque he descubierto que mis manos son sólo uno de los muchos factores necesarios para que las semillas fructifíquen y den frutos.

Y cuando no hay expectativas, no es necesaria la imaginación, y ya no se ponen en marcha las ideas que nos hacen vivir sólo desde la cabeza. Y cuando el centro deja de ser la cabeza, podemos sentir que nuestro cuerpo se expande hasta abrazar el universo entero.

El deseo ¿Quién desea?

Cuando el deseo llama a la puerta y la mente crea mundos para poder darle curso, surgen la división y el conflicto.

Pero
¿No es el deseo parte de la energía de la vida?
Por lo tanto el problema no es tanto del deseo, sino de lo limitado y estrecho de sus miras.

Si el deseo tiene en cuenta el crecimiento del universo entero, fluye en la dirección correcta y por los canales adecuados, estará trabajando alineado con la vida y se ha convertido en una cuestión de amor que busca expresarse.

Son los deseos que sólo miran el beneficio de un pequeño "yo", los que debo ir desenterrando hasta descubrir la carencia a la que apuntan, porque es precisamente investigar esa carencia y ver la falsedad del personaje en que se sustenta, la que me permite retroceder hasta descubrir su fuente.

Siempre es ¿quién desea? el que me dirige en la dirección correcta.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Aprendiendo a vivir, aprendiendo a morir

He visto como para vivir es preciso morir, morir a los juicios, morir a los hábitos que me hacen repetir y repetir una y otra vez, morir, al fin, a la idea de un "yo" y "mio", porque sólo a través de una mente purificada y clarificada aparece la vida, que ya no es "mi vida", y que como expresión de la totalidad, no divide ni separa, sino que ama e incluye.

martes, 15 de septiembre de 2009

¿Advaita?


Cuando hablo de advaita , no dejo de preguntarme

¿y yo realmente como y donde me vivo?

porque soy consciente de que el camino se hace al andar y la comprensión sin contrastar en el vivir diario, se queda en meras palabras.

Advaita, No-Dualidad, o sea que no hay dos, ni nadie que lo constate, porque la persona tal como la entendemos, desaparece, sólo queda esa personalidad que tomamos o dejamos en momentos determinados y necesarios.

Solo Conciencia, todo Conciencia.

Y al poner en marcha este nuevo posicionamiento, o mejor dicho al comenzar a cuestionar la realidad del "individuo" o "el yo personal", toda la estructura de la vida se revoluciona y todo escondrijo expuesto a la luz de la conciencia.

El descubrimiento de ese mundo interior construido de pensamientos, sentimientos y emociones, nos hará ver de que manera están condicionadas las respuestas a los movimientos de una vida, que situábamos en el exterior.

Y poco a poco vemos que el problema no es lo que sucede , el problema lo crea el personaje, esa estructura mental que hemos creado, basada en la memoria y llena de conceptos, a la que llamamos "yo", o "mi historia" y que actúa como un frontón, dejando pasar o rebotando lo que llega, según le guste o no.

El comprender que si puedo hacer este trabajo de observar los contenidos de la mente y del "ego" es por que hay una Conciencia que siempre esta ahí, presente, tanto cuando la mente está en movimiento como en reposo y a la que, por inadvertencia no le había prestado la debida atención, va a significar el principio de la libertad.


Si hago de ella mi casa, veo como los pensamientos, sentimientos o emociones aparecen en su ir y venir, pero la Conciencia integradora ya está ahí para reorganizar , clarificar y dar sentido a la vida .

martes, 8 de septiembre de 2009

Nisargadatta y la madurez

¿Y como llega la madurez?

N: Manteniendo la mente clara y límpia, viviendo la vida con total conciencia de cada momento tal como sucede, examinando y disolviendo los deseos y temores propios tan pronto como aparecen.

No hallo bastante seriedad en mí

N: Traicionarse a sí mísmo es un asunto grave. Pudre la mente como un cáncer. El remedio está en la claridad y la integridad del pensamiento. Trate de comprender que usted vive en un mundo de ilusiones, examínelas y desentierre sus raíces. El propio intento de hacerlo lo volverá serio, puesto que hay bienaventuranza en el recto empeño.

sábado, 5 de septiembre de 2009

¿quién soy yo?

He descubierto que llamaba "yo" a todos los recuerdos y proyectos que acumulaba en un baúl llamado "mi historia".

Pero cuando cierro el baúl
¿quién soy?
¿dónde vivo?