martes, 15 de septiembre de 2009

¿Advaita?


Cuando hablo de advaita , no dejo de preguntarme

¿y yo realmente como y donde me vivo?

porque soy consciente de que el camino se hace al andar y la comprensión sin contrastar en el vivir diario, se queda en meras palabras.

Advaita, No-Dualidad, o sea que no hay dos, ni nadie que lo constate, porque la persona tal como la entendemos, desaparece, sólo queda esa personalidad que tomamos o dejamos en momentos determinados y necesarios.

Solo Conciencia, todo Conciencia.

Y al poner en marcha este nuevo posicionamiento, o mejor dicho al comenzar a cuestionar la realidad del "individuo" o "el yo personal", toda la estructura de la vida se revoluciona y todo escondrijo expuesto a la luz de la conciencia.

El descubrimiento de ese mundo interior construido de pensamientos, sentimientos y emociones, nos hará ver de que manera están condicionadas las respuestas a los movimientos de una vida, que situábamos en el exterior.

Y poco a poco vemos que el problema no es lo que sucede , el problema lo crea el personaje, esa estructura mental que hemos creado, basada en la memoria y llena de conceptos, a la que llamamos "yo", o "mi historia" y que actúa como un frontón, dejando pasar o rebotando lo que llega, según le guste o no.

El comprender que si puedo hacer este trabajo de observar los contenidos de la mente y del "ego" es por que hay una Conciencia que siempre esta ahí, presente, tanto cuando la mente está en movimiento como en reposo y a la que, por inadvertencia no le había prestado la debida atención, va a significar el principio de la libertad.


Si hago de ella mi casa, veo como los pensamientos, sentimientos o emociones aparecen en su ir y venir, pero la Conciencia integradora ya está ahí para reorganizar , clarificar y dar sentido a la vida .

3 comentarios:

Z. dijo...

Hola Beatriz: Nunca mejor explicado. Gracias por aportar claridad.
Un saludo!

Francisco dijo...

Muy buen texto. Gracias.

sankaradas dijo...

Hola Beatriz.
Me alegra haberte conocido.
Gran texto, conciso y claro.

Namasté