martes, 24 de mayo de 2011

Coraje




He visto que seguia pretendiendo vivir sin dolor.
Y el dolor está intimamente ligado al movimiento del vivir.
La vida es lucha y dolor.
Todo en el universo está en constante lucha por la supervivencia, sólo hace falta echar una mirada para nuestro propio cuerpo o para la naturaleza y ver como todo se está comiendo a todo continuamente.

Creo que a partir de que existe esta comprensión solo nos queda vivir de coraje.
El coraje de saber que pase lo que pase, sólo le pasa a este pequeño e insignificante yo, y que cuanto antes aprendamos a fluir con lo que nos trae nuestro destino, antes nos liberamos de él.

Porque la libertad no está en impedir que las cosas sucedan, sino en permitir que todo sea como está siendo. Y que suceda lo que suceda, sólo nuestro cuerpo es afectado por ello, pero nuestra vida está asentada ya en otra dimensión....


13 comentarios:

Anónimo dijo...

Como dices, hay que tener mucho coraje para permitir que todo suceda como está sucediendo. Encontrar el valor de aceptar lo que viene cuando no se puede cambiar ..... no es fácil pero en alguna parte dentro de nosotros esta todo lo que necesitamos.

Gracias Beatriz, Inma

Agus dijo...

Beatriz, acabo de descubrir tu maravilloso blog, gracias por compartir tus experiencias, yo empece hace ya algún tiempo con las lecturas y audiciones de antonio blay, podríamos decir que me quito los primeros montones de tierra, y la verdad es que veo en ti una lucidez y generosidad que me recuerdan a el. Gracias.

Anónimo dijo...

Pero Bea tu eres el insignificante "Yo", con coraje y el valor de aceptar. Tu no te puedes liberarte de ti misma, pero si conectarte a la vida.

Juan_Ma

Beatriz Moro dijo...

Hola Inma:

Creo como tú, porque aunque las palabras sabias nos traspasen con su brillo, aún queda ese trabajo diarío de hacerlas verdaderas en la vida cotidiana. Y ahí es donde descubrimos todas las dificultades.

Afortunadamente, como dices, tenemos la capacidad de ser testigos impersonales de todo lo que acontece. Y la fuerza y el coraje nos llegan de de ahí. De esa conciencia atestiguadora, que percibimos como simple sentimiento de SER, (antes de ser esto o lo otro). El espacio interior permanente en donde se proyecta continuamente eso que cambia por impermanente.

Pero vemos en la práctica, que para que pueda producirse esa simbiosis del observador con lo observado,y saber que la vida fluye en cada momento, independiente de como la interprete la mente (me gusta o no)se necesita el coraje de vivir si su intermediación. Pues ella es la que causa el problema cuando se resiste a lo que encuentra doloro o elige sólo lo placentero.

Y entregar la mente a la vida, nos exige una buena dosis de coraje y de valentía.

Gracias por tu participación y un abrazo Bea

Beatriz Moro dijo...

Hola Agus.

Me considero una simple buscadora que se alegra mucho de que Blay sea un punto de luz para muchas personas, como lo ha sido para mí.

Me has hecho remover recuerdos, pues te diré que hace muchos años, cuando tenía yo nos 20 y empezaba a cuetionarme la vida, me encontré (sin saber de que iba aquello) en uno de sus seminarios. Y aquello supuso para mí una revelación y un cambio de perpectiva en muchos ordenes de mi vida. Por eso mi agradecimiento hacia él siempre ha estado presente y muchas cosas que no entendí entonces, fueron haciéndose evidentes en el trascurso de la vida. Sería para mí una alegría, que con el paso del tiempo, algo de aquello se pudiera traslucir.

Bienvenido a este espacio y un abrazo Bea

Beatriz Moro dijo...

Hila Juan Ma:

Tienes razón, fuera de la conciencia ¿que puede haber? Ella y sus contenidos no están separados.

Pero bueno, como ya sabemos que esto es algo parecido a esa frase que se dice en los casamientos: Lo que Dios une no lo separe el hombre. Pues aquí podría decirse: Lo que la conciencia une, la mente lo separa...

Cuando la mente confundida crea la figura de un "yo", se busca un "otro" para confrontar y se olvida que el que ve y lo visto, están unidos en el simple acto de ver.
(Aunque en mi caso ande todavía un poco bajo de dioptrias...ja, ja...)

Un abrazo Juan Ma y gracia por tu sugerencia... Bea

Anónimo dijo...

Esa mente confundida Bea obtendria algo de cordura y silencio cuando cae en la cuenta que tarde o temprano su final inexcusable es la muerte, se le pasaría el complejo de inmortal ante lo evidente. Le crecerían las antenas, se detendría dando paso a la atención y la seriedad. Se le acabo cantar odas al amor infinito, mientras Dios lo recompensara en un paraíso de fraternidad entre música angelical.

Lo impersonal tiene eso.....

Juan_Ma

Georgina dijo...

Que así sea Bea, seguir con el acontecer que lo que se va dar eso nadie lo detiene, solo cambia la perspectiva de como lo vivas, gracias y un abrazo.

aviló dijo...

Siempre estamos en el mismo punto, el problema de la erronea identificación.

En realidad es imposible identificarse al individuo.
¿Qué es lo que observamos?:

La percepción del cuerpo y la percepción de los pensamientos. Así nace el concepto que liga cuerpo y mente a la idea "individuo". Pero no es más que una idea...que da lugar a otra idea; la existencia humana como ente separado con un destino.

La parte graciosa es que, como siempre dijo Nisargadatta, por evidencia solo podemos ser eso que percibe a ese individuo, y que nuestra mente jamás podrá captar, por tanto, no queda más remedio que reconocer...nada sé, porque nada soy (que pueda ser conceptualizado).

Guapa Bea, un abrazo.

Goyo dijo...

Gracias Bea por esta interesante entrada.
En ese movimiento del vivir creo que es necesario distinguir entre dolor y sufrimiento, entre lo físico y lo psicológico. Si bien el dolor físico es algo que nos preserva la vida, el dolor psicológico es algo que nos mata.
Al Yo no le pasa nada, es solo pensamiento, el que sufre las consecuencias es el cuerpo y por esa razón hemos de comprender o aprender con ese fluir de nuestro destino.
La comprensión del Yo es su finalización y ello no tiene porque ser a base de sufrimiento sino más bien con pasión. No necesitamos coraje, ni esfuerzo, ni valentía... necesitamos pasión por conocernos.
Un abrazo.

Beatriz Moro dijo...

Gracias Queo:

Así es Queo, la idea de sentirnos ser algo personal, siempre busca encontrar contrarios que le reafirmen y se construye mil historias al respeto. Pero lo que es, es. Y eso es la único verdadero en este momento.

Un abrazo Bea

Beatriz Moro dijo...

Hola Tina:

Has puesto el dedo en la llaga, porque sólo a partir de ese concepto erróneo que nos hace considerarnos separados aparecen todos los demás, dolor placer, deseo, temor, yo, tu...,
Sólo nos queda desenmascarar al impostor cada vez que se quiera atribuir o apropiar de algo.

Un abrazo "fermosa" Bea

Beatriz Moro dijo...

Hola Goyo:

Coincido en todo lo que dices. Así que ya sea con pasión o con coraje...o con lo que sintamos mejor, el caso es que desde el momento que ya comprendemos lo que en todo momento somos, no permitamos que lo que no somos, nos siga llevando al huerto.

Un abrazo, querido amigo Bea