lunes, 19 de septiembre de 2011

El abrazo




Cuando la mente deja de interferir y de resistirse a lo que es, sabiéndose al servicio del Ser, la vida se convierte en una maravillosa aventura en donde revertir los denarios con los que hemos sido dotados.



La profunda aceptación y la entrega en cada momento, a lo que se presenta en cada momento, abre vías de comunión con espacios que nada tienen que ver con lo que pueda ser conocido o aprendido.



La nueva perspectiva que permanecía oculta detrás del torbellino de emociones y pensamientos, se manifiesta como un estado de Presencia silenciosa. La cualidad de Ser que subyace a cualquier situación de las que se suceden en la vida. Y en un amoroso vuelo, se despliega como energía que abraza el universo de los nombres y de las formas .



Y en ese abrazo, el pequeño yo existencial deja de considerarse independiente y con voluntad propia, para entregarse y fundirse en un YO mucho más amplio. Conciencia Pura, cuyo poder e inteligencia gobiernan el universo, y habita en el corazón de cada ser aportando luz a cada experiencia y compasión a cada acción.


6 comentarios:

gorka dijo...

Gracias por la luminosa entrada Bea!

_/\_

Delia dijo...

Un regalo para el alma...gracias Beatriz.

José Manuel dijo...

Gracias Bea,
un amoroso abrazo!!

georgina dijo...

Dicen que si abrazas dejas de ser cuerpo abrazando y son hay las conciencias unidas, un abrazo para ti querida Bea, gracias.

Soy Odin dijo...

Conciencia pura...Luz a cada experiencia y compasión a cada acción...es precioso...Eso es lo que nos sucede cuando estamos en el camino del ser desde el corazón. Que torbellino de luz hasta que un día con palabras como las tuyas, y las de muchos caminantes que me encontré en el camino del ser y el amar, la esencia toma forma y descubro que la finalidad es deshacernos precisamente de esa forma y expandir luz...como instrumientos de esa luz al servicio del mundo¡¡ Gracias Beatriz por ser y estar y este post... ;-)

Adriana Alba dijo...

Nada como la energía de un afectuoso y cálido abrazo.
Otro para vos Beatriz.