Esas diminutas gotas de agua equilibran de tal manera la naturaleza, que permiten que se despierte el enorme potencial de sus esencias ocultas.
lunes, 22 de agosto de 2011
Aromas
Esas diminutas gotas de agua equilibran de tal manera la naturaleza, que permiten que se despierte el enorme potencial de sus esencias ocultas.
martes, 16 de agosto de 2011
Rebelión en la huerta
Como habían ido unos amigos a visitarme me disculpe del mal estado en que se encontraba y se lo achaque a que seguramente se debía a la poca calidad de las simientes.
Cuando me quedé sola, me sorprendió oír a una berenjena en la que ni siquiera había reparado por su pequeño tamaño, dicirme que era una ignorante y una ilusa. Que si me había creído que ellas iban a crecer sanas y hermosas, sin que yo hubiera puesto nada de mi parte. Que se habían quedado solas, sin apenas agua y teniendo que competir con cientos de hierbas “indígenas” que defienden con uñas y dientes su terreno, y que bastante tenían ellas con haber llegado a donde llegaron..
Cuando oyeron esto las demás hortalizas se animaron a apoyarla y entre todas me dejaron claro que si quiero huerta, que me la "curre", y que haga algo para merecerla. Porque para disfrutar del sabor y de la fragancia que ellas ofrecen, que no me piense que es sólo cuestión de sembrar. Que hay que comprometerse también a mantener día a día la tierra húmeda y limpia. Porque ellas responden a como se las trata. Y me han asegurado que si me esfuerzo y trabajo con ellas con la debida atención , no me defraudarán y crecerán sanas y tiernas.
Pero que si pretendo otra cosa, pues que me alimente solo de fruta, que para eso están ya los frutales. Que llegada la estación dan su fruto, sin importarles lo mucho o poco que los haya cuidado.
Esto me ha hecho venirme a casa a reflexionar, y a pensar en las veces que me quejo de lo mal que van las cosas, o del poco amor y solidaridad que hay en el mundo.
¿será también que estoy pidiendo sin haber hecho antes mi trabajo?
miércoles, 10 de agosto de 2011
¿Esfuerzos?
Cuando te esfuerzas intentando establecerte en tu ser, este proceso se armoniza, se hace cada vez más puro y , en su última pureza se disipa el yo soy y entonces ¿qué puede quedar allí ? ¡El tiempo ha tragado, digerido y matado al tiempo! (Nisargadatta)
En este camino de discernimiento, tratamos a menudo de ir desenmascarando aquellas cosas o situaciones que con más facilidad nos hacen identificarnos con ellas o con las imágenes que proyectamos en relación a ellas, olvidando hacerlo desde un centro de Conciencia que observa y acoge la situación en todo su conjunto.
No hay duda que nuestro sincero interés nos presenta enseguida oportunidades de ver como funciona todo esto. Basta muchas veces con que nos encontremos con algún amigo/a que hace tiempo que no vemos, que alguien nos trate con pocos miramientos o por el contrario que recibamos alguna gran alegría, para ver de forma evidente, como de sopetón hemos dejado este espacio de luz, para trasladarnos a vivir a otro en donde se genera la dualidad y existe confrontación con la situación y con las emociones que ella despierta. ¡Que rápidamente nos vestimos con un personaje lleno de recuerdos y de historias!. Y así, en el trascurso del día, en la medida que nos vamos haciendo conscientes de ese trasvase de identidades, observamos la cantidad de ocasiones en donde el Ser no se deja trasparentar, e inundar de calidad y de calidez las relaciones y a las acciones que se llevan a cabo a través de él.
Es natural y saludable compartir la alegría o el dolor. Pero la mayoría de las veces, esto no tiene nada que ver con el continuo repique de palabras y de emociones en las que de una manera habitual e inconsciente se basan las relaciones . Unas energías que se mueve de forma superficial, en un continuo usar y tirar según convenga, porque no surgen de estados profundos de conciencia y por lo tanto no va impregnadas con el sello de la unidad, de la comprensión y de la compasión. Y en este vivir dormidos el único que se alimenta es un ego que mira sólo para lo individual, para lo que le resulta más cómodo o para lo que le interesa.
No hay duda de que todo este esfuerzo por llevar luz a la oscuridad sucede en el nivel de la mente. Pero esto es lógico, dado que si es la mente la que crea la falsa visión, ella misma debe de recorrer el camino a la inversa y descubrir el origen de tal disfunción. Y seguro que aquí cada uno habrá encontrado de propia mano, con su propia vivencia, lo que le empujará a dar el siguiente paso. Cuando salimos de un entorno limitado a lo personal, porque reconocemos nuestras capacidades globales, y entendemos a la mente como una herramienta a nuestro servicio, al servicio de la inteligencia y de la vida ¿Porque no utilizarla adecuada y éticamente , en beneficio de la verdad, de la bondad y de la sabiduría?
Sabemos que al núcleo de nuestro Ser estas batallas ni llegan, y permanece inafectado en su eterno silencio, como fondo natural, inmutable y siempre presente, no tocado ni alterado por las formas en las que se manifiesta, ni por la mente,los pensamientos y las emociones que la nutren, ni por los acciones a lo que todo esto da lugar. Simplemente haciendo todo ello posible, con su luz y calor.
Así que por eso a veces nos surge la misma pregunta que le hacían a Nisargadatta: ¿entonces para que sirve tanto esfuerzo? A lo que él contestaba:
A menos que usted haga tremendos esfuerzos, no se convencerá de que el esfuerzo no lo llevará a ninguna parte. Sólo los crudos hechos pueden mostrar el absoluto vacío de la auto-imagen.
jueves, 4 de agosto de 2011
Alma marinera

Confieso que siempre he sentido una profunda atracción hacia todo lo relacionado con el mar. Creo que al igual que se heredan los rasgos físicos o del carácter, debemos de nacer también impregnados por aquellos ambientes en que se han desenvuelto nuestros ancestros.
Y bajo esa adaptabilidad fascinante, permanece siendo lo que es, sea cual sea la forma que adopte: plácido, tranquilo, alborotado o bravío. Y aunque los vientos lo moldean, el sol le haga brillar, o tome prestado el color del cielo, es agua, y sólo agua, luzca por un instante con la apariencia y la belleza que refleja su superficie, como si permanece en la oscuridad y el silencio insondable de los abismos marinos.
Y así mi alma se ha vuelto marinera, porque se sabe Conciencia y solo Conciencia, tanto si adopta la forma, fulgor y brillo del mundo de la experiencia , como si se mantiene silente e in-afectada ,en su quietud y eterno reposo.