domingo, 14 de febrero de 2010

El Maestro Interior


Cada día, no dejan de asombrarme todas estas estupendas posibilidades que nos aporta actualmente la tecnología, que sin salir de casa y, con sólo darle a un botón y abrir la ventana del ordenador, pone a nuestro alcance el trabajo y esfuerzo de tantas y tantas personas, que de mil maneras, ya sea acercándonos la voz directa de grandes Maestros, como compartiendo generosamente su propia comprensión y andadura, nos mantienen en la corriente pura de la indagación. 

Lo que hace unos años costaba tiempo y muchos desplazamientos encontrar, hoy en día la sociedad nos lo facilita cada vez más y afortunadamente se va perdiendo el miedo a encarar públicamente, unos temas que antes quedaban relegados al ámbito puramente privado y personal. Esto viene a colación de la noticia de la impartición, por un reconocido científico, en el hospital oncológico en el que trabajo, de un seminario para la ayuda de la gestión emocional en pacientes y personal, a través de la Atención Plena y del reconocimiento de esa Conciencia que actúa como un Testigo de la mente. Como siempre he pensado lo beneficioso que sería para la sociedad en general, encontrar un poco de sentido en sus vidas, a través de acercamientos sencillos y adecuados, a sido una grata sorpresa oír hablar con naturalidad de estos temas , en unos ambientes en donde serían totalmente impensables hace tan siquiera pocos años. 

Una Verdad sin Fronteras Esta conciencia de Ser, que es el único patrimonio real de todo ser humano, es una Verdad sin fronteras y por lo tanto, puede descubrir su resplandor en cualquier momento, o en cualquier lugar. Creo que fue Sta Teresa la que dijo que Dios también andaba entre los pucheros. Quizá haya estado demasiado confinada esta enseñanza a lugares determinados y hasta condicionada, muchas veces, por la forma externa en que venía envuelta. Pero realmente esta llamada a descubrirnos en lo que realmente somos, es una invitación a vivir de acuerdo a una Verdad que ya forma parte de nosotros, de cualquier manera y en cualquier lugar y por lo tanto, todo eso que la actualice y la haga resonar, será porque es lo más adecuado a ese momento en particular. 

En un comentario que ha hecho recientemente Guzmán, en este blog, recordaba con humor como se refería Krisnhamurti a esa propensión del ser humano de apropiarse y a organizar casi todo. 
"Quizá recuerden ustedes la historia de cómo el diablo y un amigo suyo estaban paseando por la calle cuando vieron delante de ellos a un hombre que levantaba algo del suelo y, después de mirarlo, se lo guardaba en el bolsillo. El amigo preguntó al diablo: "¿Que recogió ese hombre?" "Recogió un trozo de Verdad", contestó el diablo. "Ese es un mal negocio para ti entonces" dijo el amigo. "Oh, no, en absoluto", replicó el diablo, "Voy a dejar que la organice". 

Seguramente que muchos de nosotros sabemos mucho de idas y venidas, sabemos de esas muletas que hemos necesitado para poder dar el primer paso, de esas espinas necesarias para poder sacar otras espinas y de tantas y tantas alternancias en este proceso del despertar del engaño y de la ilusión que a buen seguro, damos por bienvenido todo aquello que movilice las conciencias y alivie el sufrimiento, aflojando el peso de la ignorancia en este mundo ilusorio. 

Descubrir al Maestro Interior 
Esa sed de Verdad, que en principio es normal que busque ayuda a través de algo que sitúa en el exterior, bien con el encuentro de Maestros o de Seres Realizados, o con palabras y escritos que nos despejan las dudas y aclaran la mente, incluso con la puesta en marcha de un necesario proceso de purificación en todos los órdenes de la vida, después, va volviéndose hacia dentro, según van cayendo los velos de la mente y emerge brillando desde lo más profundo, nuestra naturaleza real, aportando confianza y convicción y disolviendo las fronteras entre lo externo y lo interno. 

Una vida despierta , es una vida vivida como la conciencia impersonal que somos, sabiendo que nuestra identidad es el origen y el principio de todo y que por lo tanto, no podrá ser reconocida en sí misma, sólo podrá ser contrastada en los opuestos. Al igual que la luz se percibe en los colores....la no-forma lo hace en la forma. 

Reconocer nuestra perfección inherente nos recuerda que todo lo que pretendemos alcanzar, ya forma parte de nosotros, que es nuestro Maestro Interior, que es nuestra esencia y por lo tanto, lo único que hay que hacer, es estar prestos a disolver esos velos ilusorios del nombre y la forma que distorsionan la realidad. 

Poner trabajar la Conciencia, no la mente 
La soledad y el silencio son buenos compañeros de camino para que se asiente en nuestras vidas esta Conciencia impersonal, una soledad y un silencio que no tienen nada que ver con lo físico, si no que consisten en la apertura a una dimensión en donde ya no le queda cabida a la mente parlanchina, en donde cada hecho encuentra su respuesta directa y espontánea y lo interno y lo externo aflojan sus límites. Una mirada en profundidad permite ver, como ese Maestro Interno, que es la Verdad única y sin dirección que habita en todos nosotros, se expresa a través de todo este baile de formas y peculiaridades, creadas y destruidas continuamente por una energía universal, que funciona equilibrándose constantemente con una inteligencia asombrosa. Y a la luz de esta comprensión va floreciendo un Amor, que es esa unidad del Ser desvelando el Uno en el Todo y el Todo en el Uno.


domingo, 7 de febrero de 2010

El desván




Cuando los acontecimientos del día a día, son vividos directamente, desde un profundo estado de presencia, sin necesidad de ser interpretados, pasan sin dejar rastro detrás de ellos, y esa quietud que es nuestro estado natural, se establece como fondo de nuestras vidas.
 

Pero cuando esos mismos hechos se viven desde la interpretación, desde la figura de un experimentador, y no se procesan adecuadamente, dejan residuos que se van acumulando en ese desván de la memoria, y salen a la luz, algunas veces de forma impulsiva o a destiempo, convirtiéndose más tarde o más temprano en un lío o nudo a resolver. 

Ese desván, formando por la memoria del pasado, lleno de viejas e inservibles historias, de fantasmas a los que les atribuimos una identidad personal, representa todo aquello que en su momento no se ha dejado fluir, que no se ha resuelto y que desde falsos posicionamientos condiciona nuestras respuestas a la vida , obstruyendo o nublando, lo que por su propia naturaleza, solo es claridad o iluminación.

¿De qué se llena ese desván? - Se llena de sentimientos y emociones sin procesar, de falsas expectativas, de frustraciones, y hasta de alguna que otra alegría. 


La mente, cuando responde de forma armónica para afrontar en su nivel cualquier reto, pero que se retira en cuanto ha cumplido su misión, sin crear una historia de ella, es una mente sensible y ordenada. Los líos, los creamos nosotros cuando nos resistimos, cuando nos quedamos pegados a los objetos, cuando no queremos soltar, cuando sólo queremos la parte agradable de la vida, cuando nos relacionamos desde un esquema de pensamiento o una idea preconcebida, desde un exceso de imaginación..., en fin, con todo eso en lo que el experimentador se ha ido a vivir a la experiencia y funciona desde la creencia de ser una entidad individual. 

Y como en esta indagación, somos valientes y no nos interesa echar balones fuera, no nos valen las viejas fórmulas de : es que me han hecho...es que me ha sucedido...es que el otro es así, porque nunca es el otro o la situación el problema, si no la madurez desde la que se afronta. Hay que mirar todo eso que de una manera u otra impide avanzar, que provoca resistencias o rechazos, que está poniendo en marcha todo tipo de emociones negativas, que nos mantiene a la defensiva y nos esclaviza con las cadenas del pasado y de la imaginación, porque es precisamente toda esa montaña de inconsciencia la que no está permitiendo que se vea la luz , ejerciendo su hechizo a través de los cantos de sirena de un ego que sólo sabe jugar a decir : ¡Soy tu pasado! Si te deshaces de mí quedarás sin nada en lo que te reconozcas, quedarás sin historia! ¡Estarás expuest@  a las incertidumbres de la vida! ¡Estoy cuidando de tí para que nada ni nadie te haga daño, para que sepas defenderte! Y así, ese vasto espacio de luz , que es nuestro Ser Real, queda continuamente oscurecido, cuando ante cualquier situación se interpone un experimentador apropiándose de la experiencia y provocando la aparición de todo ese mundo emocional que nos convierte en zombis, funcionando desconectados de nuestra realidad y en piloto automático.

Estoy segura de que cada buscador tendrá sus propios métodos para salir de este mundo repetitivo de la memoria y de la imaginación, porque esos estragos de los que la mayoría de las veces no somos conscientes, dañan irremisiblemente el propio cuerpo y son un foco de conflicto para el resto de nuestro entorno. Ese fuego interno, que se genera con cada emoción, nos bloquea y nos quema hasta que no ponemos en marcha mecanismos equilibradores. Reconducir ese calor de forma sana exige devolver esa energía a la vida, llevándola a espacios más amplios a través de una respiración consciente, o movilizándola de forma adecuada a cada situación. Ese primer respiro dará paso a un segundo, que ya consistirá en desarmar a ese ladrón que todos llevamos dentro en forma de parloteo mental. No dar cabida a cada pensamiento que nos enrede en juicios y opiniones, creando la idea o la autoridad de un pensador, nos hará vivir una vida que se desenvuelve siempre en presente y como totalidad.


Ser, simplemente ser 

Tener el cuerpo y la mente sosegados, es tenerlos disponibles, libres de resistencias, para que puedan cumplir su misión como vehículos de la conciencia, en una vida que fluye en el constante equilibrio de los opuestos, y en cuya totalidad, no cabe la posibilidad de un hacedor individual . 
En este proceso del despertar, este desván del que se ha hablado, será visto ya como la oscuridad de la habitación con la ventana cerrada, que cuando se abre y entra luz ¿a dónde se ha marchado?  ¿ qué realidad tenía? 
Habremos entendido entonces, el engaño que encierra esa fascinación hacia los objetos, hacia la necesidad de crear un experimentador para cada experiencia y sabremos, por propia vivencia y sin ninguna duda, cuál es nuestra identidad real, Ser, sólo Ser.

domingo, 31 de enero de 2010

Cuestión de sumar...




En este particular acercamiento desde la palabra, a esa "no palabra" que supone el Vedanta, vamos siendo consciente de las limitaciones que existen en cuando se intenta describir algo a través de un instrumento particular, de una mente particular, que no puede , por lo tanto, abarcar en toda su totalidad cada hecho.

Esto me recuerda a menudo la moraleja de aquel cuento, en el que se relata la historia de una reunión de monjes ciegos, a los que se le puso delante un elefante para que intentaran dar su opinión de como era. Cada uno, según la parte del cuerpo que le había tocado, daba su interpretación: ¡Oh, el elefante es un tubo enorme de largo!, y otro ¡que no, que no, que es una superficie plana enorme,, ¡que no ,que no, que es como una oreja enorme!.... y así sucesivamente. Todos tenian razón a su manera, pero era una visión parcial, que sólo pudiendo abrir los ojos, o sumando lo percibido entre todos, se podría aproximar a la verdad.


Esto está sucediendo siempre que intentamos describir todo aquello que sobrepasa el entendimiento de la mente humana. Permitir que la mente se disuelva en una conciencia más amplia, da esa visión que ya ha entendido que cualquier interpretación hecha desde un instrumento limitado, no puede abarcar lo que por naturaleza lo supera en amplitud.

Este entendimiento resulta de gran utilidad, porque a partir de ahí, de lo que somos, de lo que dejamos traslucir nuestra esencia, actuamos.

Yo soy, y porque SOY, todo aparece.

Ese yo soy, que a partir de este momento, ya es nuestra casa, trae consigo la aparición de todo este universo que al igual que la luz, sólo se puede percibir reflejado en las formas y en los colores. Y al igual que los colores sólo aparecen si la luz está presente, así el universo sólo aparece a la luz de esta conciencia.

Las formas pueden ser muchas, pero todas, tiene el mísmo origen. Puede haber tantas diferencias entre los hombres como seres humanos existan, pero no puede haber separación entre ellos, porque todos tenemos el mismo origen.


Como con la aparición de esta Conciencia impersonal, vienen también las cualidades de Ser y de Amar en toda su pureza, reflejándose a través de la mente que actúa como un espejo; todo se convierte en una labor de limpieza para mantener lo más limpio posible el espejo y de esa manera, ser vehículos puros de lo Real, en este mundo irreal o transitorio. Todo como parte de ese proceso de amor del Sí Mísmo, por el Sí Mísmo.

Y todos aprenderemos en todas esas formas que adopta el Amor, al ir sacando hacia la claridad lo que estaba inicialmente escondido, lo que era falso como falso, lo transitorio como transitorio, para ir discerniendo y descartando todo aquello que suele empañar el espejo. Pueden producirse tantas maneras de expresión, como seres humanos involucrados en esta labor existan, porque así es la riqueza de expresión de lo verdadero.



Cuestión de sumar
....

En la medida que el espejo de la mente se va limpiando y purificando, la conciencia va ganando amplitud y haciéndose cada vez más sutil y universal, y por lo tanto, ya no es cuestión de decir que yo no soy mi cuerpo, sino que el mundo entero va siendo mi cuerpo, porque ese amor que soy está llevando a cabo su labor de unir e integrar toda esa diversidad en un sólo bloque de unidad.


Constatar eso, no dejar que se nos escape esa convicción, estar permanentemente alerta a través de esa atención que somos (no que tenemos), permite esa vida integrada en todos los niveles porque ya no se divide lo que por propia naturaleza es uno, y entonces la acción, sucede siempre en armonía con la comprensión.

De nada nos sirve ya un entendimiento que no implique "una vivencia activa". Como en este relato que he leído alguna vez a Krishnamurti, cuando cuenta que en uno de sus viajes en coche con unos amigos por la India, y mientras mantenian una animada charla sobre la importancia de la atención, el conductor, en medio de un intenso tráfico, atropeyó a una vaca. Él bajo con el conductor para ayudarlo a apartarla y cuando volvió a subir, sus amigos seguían tan enfrascados discutiendo sobre la atención, que ni se habían percatado del accidente.
Esa acción que ya se pone en marcha y que no es fruto del pensamiento, si no de la necesidad de cada situación, es la acción correcta y siempre responderá según lo más adecuado al momento y teniendo en cuenta todos los aspectos que la vida como totalidad demanda, aunque desde la pequeña mente individual no pueda ser comprendida. No hay por lo tanto hacedor, porque no existe un individuo como tal.
Con todas estas trasformaciones que va originándo este "despertar" a una conciencia más amplia, la sociedad tiene que verse beneficiada y trabajar para construir lazos de unión. Será necesario por tanto, derrumbar esos muros de separación que existe entre los seres humanos en función de sus ideas, raza, cultura, sexo...aunque persistan las diferencias, para alegría y deleite de todos, pero vistas ya como lo que son, diversas formas de expresión de la unidad. El Amor, es siempre, una cuestión de sumar....

domingo, 24 de enero de 2010

Conocer de qué estamos hechos



Desde el mísmo momento que comienza a operar la comprensión de que la vida como tal se desarrolla más allá de las interpretraciones que nos llegan a través de la mente, de la que ya conocemos su dimensión real, sus funciones y sus limitaciones, se va a producir una revolución en nuestro interior.

Y en ese comenzar una vida más global, sin personalismos, tenemos que dejar atrás la vieja fórmula de "mi vida" o "tu vida", porque ya entendemos que sólo hay Vida.

Se ha vivido tanto tiempo condicionado por el pensamiento, identifícado con él, tomando realidad de la forma, de todo aquello que se hace, se piensa y se siente, que cuando lo real que hay en nosotros empieza a hacer su labor clarificadora, y la memoria y la imaginación dejan de llenar el espacio interior con sus interminables demandas, curiosamente, suele aparecer un difuso miedo a soltar lo conocido, aunque ese conocido no sea más que una continua cadena de alternancias entre el placer y el dolor.
Porque ese vacío sin expectativas, sin agarraderas, es una dimensión aún por explorar.
Conocer de que estamos hechos

El conocer de que estamos hechos. El comprender el proceso en que apareció en mí el cuerpo y todo eso que aún sitúo fuera, me puede servir de gran ayuda para trascender más rápidamente este mundo de los opuestos.

En esta primera etapa de asentamiento en una consciencia más amplia, en donde ya no me reconozco en lo que pienso, ni en lo que hago, ni en lo que siento, mi identidad deja de estar asociada al contenido de mi vida y se traslada a un espacio, que es sólo Presencia lúcida de todo ello.

Y ese espacio que se ha abierto, y que permite que todo ese mundo emocional que antes saltaba como un resorte, se airee, se va a reflejar en la vida cotidiana como una mayor apertura, una mayor disponibilidad a encajar los desafíos y un soltar y dejar fluir lo que llega, con un afectuoso desapego. Al fin y al cabo, todo es visto como un movimiento en la conciencia.

Va a ser entonces, ese telón de fondo, esa "sensación de ser" que siempre había estado presente, que no es condicionada por la aparición o no del pensamiento, ni del estado de sueño o vigilia, el que se va a convertir en un centro regulador desde el que irradiar luz y calor a la vida.
¿Y el cuerpo y sus actividades?

La materia de que está formado el cuerpo, solo sería materia inerte, sino le fuera insuflada con el nacimiento esa energía que le da vida.

Esa energía que somos, a través de la cual nos alimentamos, digerimos, respiramos, nos movemos, gozamos de más o menos salud, en definita, actuamos, no es más que energía total, un solo bloque de energía que está llevando a cabo todas las actividades y moviendo todo un Universo.

Y esa energía formada por los cinco elementos, experimentando a través de los cinco sentidos, es la que actúa, teniendo a la mente de embajadora. Y decimos que nos encontramos bien y felices, cuando funciona sin obstáculos, y mal, cuando es perturbada.

No hay, por lo tanto nada personal en todo este funcionamiento. Todo en la manifestación es universal y sólo cuando por ignorancia atribuyo este funcionamiento universal a un cuerpo en particular, sobreviene el sufrimiento y la esclavitud, porque no se puede dividir lo que es uno.
Cuando creo ser el cuerpo, estoy fragmentando lo que es total. El cuerpo actúa y cumple sus funciones en el mundo como instrumento que es de la conciencia manifiesta, pero yo no soy solo el cuerpo.

Y esta fuerza vital, que hace del cuerpo un ser vivo y cuando lo abandona, un cadáver, no puede existir disociada de esta consciencia o sensación de ser

Con el nacimiento del cuerpo, ha aparecido esta energía vital, por lo tanto, al igual que cuida de él responsabilizándose de que la sangre circule, de que el aire la oxigene, de que la digestión tenga lugar ¿no estará también ocupándose del resto de actividades?. Es por lo tanto la fuerza vital el gran hacedor, al igual que la Consciencia de Ser, el gran presenciador.

Mi único conocimiento es que antes de nacer no tenía ningún conocimiento. Pero con el cuerpo, ha aparecido esta fuerza vital, la consciencia de Ser o Yo Soy, y un amor que une y da sentido a todo. Distintas expresiones para una misma esencia.

Y con este "Yo Soy", que es con el que han aparecido todos los conceptos, ha aparecido también la necesidad de encontrar su origen, su fuente, por lo que urge hacerse la siguiente pregunta:

¿Quién presencia el Yo Soy? ¿Es ello consciente o inconsciente?
Donde hay soplo vital, el conocimiento "Yo soy" está presente. Si no hay soplo vital, el conocimiento "Yo soy", está ausente. Saque plena ventaja del capital del que dispone de forma natural, es decir de su fuerza vital y del conocimiento "yo soy"; siempre van de la mano. Ahora explórelo al máximo. Todas las actividades del mundo están teniendo lugar exclusivamente debido al conocimiento "yo soy" y a esa fuerza motriz que es la fuerza vital, el soplo vital. Y no son algo aparte de usted, usted es sólo eso. Investíguelo y estúdielo. (Nisargadatta- La medicina última)