Dice
Nisargadatta:
Una vida vivida meditativamente, en
presenciación plena, es por sí mísma el Nisarga Yoga. Que usted viva no es lo que importa, lo que importa es
cómo vive usted.
¿Pero probamos alguna vez a ver
cómo se desenvolvería nuestro día a día
sin ese escudo protector de "lo mío", lo que nos pertenece o lo que nos
corresponde?
¿A sentir qué somos, sin nuestras
ideas, creencias, posesiones o seguridades materiales o afectivas?
El miedo a soltar, a dejar
ir, nos detiene; Nos da vértigo quedar desnudos y ser esa dimensión que siempre está
en nosotros como simple y vacía vivencia de SER, de EXISTIR, de AMAR, en donde
la referencia a un yo individual y a lo mío ya no tiene ningún sentido.
Y así ese espacio en donde somos
completos como totalidad, lo relegamos a
menudo para dejarnos seducir por la esfera de la mente en donde se originan la división
y la individualidad, y por lo tanto en donde se experimenta el sufrimiento. Haciéndonos buscar inútilmente y en medio de
los objetos algo que nos vuelva a completar. Misión imposible.
¿Podremos atrevernos a vivir
simplemente, sencillamente, sin construir imágenes y en relación directa con
los hechos?
Cuando nos ponemos en marcha, y dejamos atrás el discurso del pensamiento descubrimos
que la vida es algo que sucede siempre en el Ahora, de forma natural
e intemporal. Y en donde las cosas pueden suceder
o no como nos gustaría que fuesen, pero que si fluimos con ellas , no dejamos
espacio para que aparezca ese "personaje" creado por la memoria, que elige
y juzga y da lugar a la violenciay al dolor
Y viviéndo
de esa manera inocente entendemos que no hay una vida que vivir....., porque nosotros somos la vida....