sábado, 8 de septiembre de 2018




Vedanta Advaita como una aventura vital.







Prácticas sobre los CAPITULOS 6-7-8- YO SOY ESO - NISARGADATTA

En cuanto nos acercamos a la enseñanza de Nisargadatta, pronto nos damos cuenta que básicamente una y otra vez nos remite a reconocer nuestro principio esencial, YO SOY” . Un SER que que es la base de la existencia y que tendremos que aprender a desvestir de todos los personajes que la mente le ha ido adjudicando como “yo soy esto o lo otro ” o “yo soy de esta manera”.

Para eso no nos queda más remedio que prestar atención a eso que nos había hecho creernos ser de todas esas maneras y a identificarnos con ellas. De ahí que nuestro primer acercamiento va a consistir en ver como actúa la mente, llevando tras sí a un cuerpo en donde se materializan todos los bloqueos y se obstaculiza el discurrir equilibrado de la energía, para descubrir las trampas en las que estamos metidos y ser libres de ellas.

Si trabajamos conjuntamente sobre los capítulos 6-7 y 8 del libro Yo Soy Eso, vemos que en ellos se tratan los temas de la Meditación, la Mente y El Sí Mísmo, como ese espacio que está más allá de ella, y que hasta ahora permanece desconocido para nosotros, precisamente por la incapacidad de la mente para reconocer algo anterior a ella, y su propia fuente.

Cómo pretendemos darle un sentido práctico a todo lo que aquí exponemos vamos a ver como afrontar en principio el tema de la Meditación y sus engranajes con los instrumentos de la consciencia como son el cuerpo y la mente.

La Meditación

Yo Soy Eso Cap 6
Nosotros conocemos el mundo exterior de sensaciones y de acciones, pero de nuestro mundo interior de pensamientos y sentimientos sabemos muy poco. El propósito principal de la meditación es devenir consciente y familiarizado de nuestra vida interior. El propósito último es alcanzar la fuente de la vida y de la consciencia . Nisargadatta 

Parece que siempre se le ha querido dar a al concepto de Meditar ese sentido de sentarse en un rincón tranquilo y por un espacio de tiempo descansar del constante parloteo mental y de las tensiones que acumulamos en nuestros músculos y nervios . 


Pero veremos que eso, que es un simple alto en el camino, en el
que por unos momentos desconectamos del ajetreo a que estamos acostumbrados entre juicios, deseos y temores, no produce una transformación radical en nuestras vidas, como se supone que sería la consecuencia lógica de la comunión con otros estados más profundos de Conciencia, en donde reside esa armonía y paz que por esos breves momentos saboreamos.


Y es esa atención humilde a nuestras tendencias mentales que se mueven inducidas por los deseos y el miedo, que son los vestidos que usan rajas y tamas para moverse des-organizadamente, la que nos permite reconocerlas y por lo tanto, ir poniéndoles coto y no dejando que sigan ocupando el terreno que ocupaban en nuestro espacio interno.




Cap 7 - LA MENTE


Porque la mente es un espacio de consciencia en donde se da el pensamiento y la emoción. Y en donde suceden la memoria y la imaginación como productos de esa visión, y división, que en ella se produce del tiempo y el espacio. Y son precisamente esos atributos, por otra parte tan válidos para las relaciones en el mundo, los que nos causan tanto conflicto y confusión, al no saber separar lo que somos de lo que acontece, de forma perentoria, en ese espacio que llamamos mental.

Aunque ya se avisa (cap 8) que eso hará que al principio la mente se revele, pero que con paciencia y perseverancia se irá tranquilizando.



Ya vemos como Nisargadatta habla en éste capitulo de la meditación, en primer lugar, como un ir descubriendo lo perentorio, o lo que es lo mismo, todos nuestros estados confusos que podremos constatar en la acción. Lo que nos permitirá reconocer impulsos, deseos y debilidades, así como los daños que ocasionan en el organismo. Y como objetivo final, después de haber clareado esas zonas oscuras en las que se esconden el mundo de las ideas, sentimientos o emociones con las que nos identificamos, pero que no habíamos sabido objetivar como algo que se da en la superficie de la conciencia, acceder a la fuente de la vida y de la consciencia.

Ese camino que se nos presenta por delante de ir conociéndonos a nosotros mismos. De ir viéndonos en la acción con todas nuestras miserias, miedos y frustraciones, para ir desnudando a los personajes que nos tenían esclavizados, es algo que aunque parezca que demanda un trabajo mental y psicológico, veremos que de manera más eficaz podemos acometerlo desde nuestro propio cuerpo físico, pues todo aquello que la mente esconde, el cuerpo lo manifiesta.

La capacidad de constatación que desde un primer momento hemos de reconocer como algo evidente: “Si soy capaz de objetivar mis ideas, está claro de que yo no soy mis ideas, sino quién se da cuenta de ellas”, será ese primer ojo (el testigo) que nos va a ayudar a realizar este recorrido.
Y ese darse cuenta, en primer lugar, de nuestras propias limitaciones corporales es algo que nos permite descubrir la cantidad de miedos y escondites de la mente.

Para ello podemos empezar por hacer un examen rápido a modo de diagnóstico que nos va a mostrar que estamos reteniendo, o lo que no queremos soltar

A - ¿Respiramos ampliamente y con conciencia o la imaginación, que constantemente nos está alertando sobre un futuro incierto, nos obliga a vivir colgados de una respiración mínima, entrecortada y clavicular ? Veremos que si respiramos ampliamente, el pensamiento no se puede poner en marcha, y la vida en Presente en el único lugar en el que podemos recalar.

B - ¿Sabemos soltar nuestros nervios y músculos o vivimos apretando mandíbulas, puños y riñones como si tuviéramos que estar siempre preparados para un combate? Ese toque de atención que podemos poner en marcha cada poco, en cualquier lugar que nos encontremos, de hacer un recorrido corporal y soltar tensiones, reconduce todo nuestro sistema nervioso y muscular y nos permite abrirnos a lo presente, a lo que la vida nos actualiza en ese momento, nos guste o no, sin necesidad de esas batallas mentales a las que antes estábamos esclavizados. Precisamente nuestros miedos a lo que puede suceder o nuestras resistencias a lo que está sucediendo impiden la respuesta adecuada e inteligente a lo que sucede.

C - ¿Podemos vivir entonces vivir con los esfínteres abiertos y relajados , (tanto el esfínter anal como la boca del estómago), o el propio miedo a la vida nos obliga una y otra vez a apretarlos para impedir que lo que no nos gusta o nos coge descolocados no nos invada?

Veremos que si empezamos a poner en marcha en nuestro día a día, sin tener que comernos el coco, esta nueva forma de usar el cuerpo, para que no sea víctima de los fogonazos de una mente aún sin empezar a conocer, esa nueva re-conducción de la energía ya nos empieza a ayudar.

Dice Nisargadatta en el cap 6 que la meditación es una actividad satuica (armónica) cuya finalidad es erradicar rajas y temas (motividad y pereza). 


Y este ir abriendo espacio a sátua lo podemos ir haciendo desde muchos frentes:

A - Alimentación como comida física ¿nos hemos ocupado de ver cuándo comemos, cuánto, cómo y porqué? Porque muchas veces son nuestras frustraciones, nuestra rabia y nuestra visceralidad taponada, o nuestros impulsos los que comen por nosotros, invitándonos a la des-organización, al consumo de excitantes, exceso de azúcares o alimentos altamente procesados y llenos de saborizantes que nos impulsan a ser dependientes de ciertos sabores, a la par que a la las constantes visitas a la nevera sin ton ni son.

B - Alimentación, como aspecto mental, ¿Tv. Cine, escaparates? Que evasiones buscamos cuando nuestra vida es insulsa, insoportable o vacía, en busca de algo que nos la llene? Sabemos poner inteligencia al uso de todos los medios de entretenimiento, ya sea internet, tfo móvil, a cualquier otro medio que atrape nuestra atención de manera demasiado habitual.
C - Ejercicio – Es el cuerpo un trozo de materia que vive expuesto a nuestro fuego mental o sabemos darle el aire y el espacio que necesita? ¿Cuando hacemos ejercicio lo hacemos de manera consciente sabiendo despertar y recorrer cada uno de nuestros nervios o músculos o lo forzamos a seguir las órdenes de una mente dictatorial para conseguir los fines que se ha impuesto ?

D – Respiración – La respiración ya es en si misma meditación, pues la respiración realizada de manera consciente, abdominal y amplia, nos libera del parloteo de la cabeza y ya nos re-dimensiona en una totalidad que es ya nuestro propio espacio, pero que se nos escapa, dado que la mente no es capaz de reconocer.

E – Relajación adecuada. Con ese desbloqueo de las energías, soltando las tensiones que a veces están tan terriblemente arraigadas que ni siquiera somos conscientes de ellas, para permitir que desde el esfínter la entrada del elemento éter que permita la re-dimensión y el funcionamiento armónico de los 5 elementos juntos, en su recorrido por la columna hacia arriba, abriendo los distintos centros y permitiendo que visceralidad/impulsividad/sexualidad/emocionalidad y sentimiento aún egocentrado se vayan reconduciendo para acceder a esos otros centros donde es el corazón el que toma todo el protagonismo.

F – Meditación ¿entonces porqué y para qué?
Si ya hemos ido identificado lo que disturbaba nuestra percepción, y hemos ido erradicando o reconduciendo los distintos estados confusos que la alteraban, cada vez notaremos que se va abriendo en mayor medida un espacio, al que al principio hemos llamado el testigo o el observador, pero que en la medida que ya se interponen menos objetos en su mirada, o que los objetos ya no atraen como antes su atención, se queda en un sentimiento integrador de vivencia de la propia esencia, sin tener que pegarse dicha vivencia a ninguna experiencia.


Yo vivo en un mundo de realidades, mientras que el suyo es de imaginaciones. Su mundo es personal, privado, incompartible, íntimamente suyo. Nadie puede entrar en él, ver como usted ve, oír como usted oye, sentir sus emociones y pensar sus pensamientos. En su mundo usted está verdaderamente sólo, encerrado en su sueño siempre cambiante, que usted toma por vida. Mi mundo es un mundo abierto, común a todos, accesible a todos. En mi mundo hay comunidad, penetración inteligible, amor, cualidad real; lo individual es lo total, la totalidad, es lo individual. Todo son uno y el uno es todos (Nisargadatta)

¿Y entonces a qué llamamos mente?

Es bueno hacernos ésta pregunta pues la mayoría de las veces vamos a ver que no distinguimos mente de lo que llamamos nosotros, o lo que es lo mismo, nosotros nos tomamos por la mente.


Por eso cualquier acercamiento al conocimiento de nosotros mismos, ha de pasar antes por un aclaramiento en todo este proceso.

Y para eso vamos a necesitar mucha paciencia y dedicación, pues está tan arraigada la identificación con lo que pensamos y sentimos, que la posición de observador o testigo de ello se escapa ante la mínima circunstancia o suceso que dispare de nuevo el pensamiento compulsivo.

Por eso ese reconocimiento de que no somos nuestras ideas o emociones, sino quién se da cuenta de ellas, no es más que, al principio, un conocimiento teórico, que por mucho que repitamos como loritos, no nos sacará de nuestro estado de falsa identidad.

Así que vamos a necesitar echar mano de muchas estrategias para que poco a poco se vaya asentando ese otro estado de conciencia que precede a todo el movimiento mental, que podemos llamar Vivencia de SER

En éste capítulo ( 6) se nos dice que consciencia, mente y mundo forman parte de un mismo paquete. Que el mundo es una percepción de la mente, y la mente es una forma de consciencia. Y la herramienta que se nos ofrece para salir de este nudo, es la de poner el foco de consciencia más allá de la mente.


Esa retracción de la mente, para permanecer asentados en ese vivencia más amplia, como es la vivencia de SER, (sin se ésto ni aquello) tendrá que ir haciendo su trabajo de constatación de todo lo que sucede delante y que atrapa la atención, para ir desempolvando todos esos pensamientos y emocionales que vivían dentro de nosotros y nos llevaban al huerto constantemente, no sólo oscureciendo nuestra consciencia, sino que dañando con ello también nuestro organismo, pues ya sabemos que somos esclavos de todo aquello que no conocemos, pero de lo que conozcamos en sus causas y proyecciones, podremos ser maestros. Ya Jung decía algo así como que mientras el inconsciente no se haga consciente, seguirá dirigiendo tu vida, y le llamaremos destino.

Este trabajo de auto conocimiento lógicamente irá acompañado de transformaciones en nuestros hábitos cotidianos, pues en la medida que dejamos de actuar en piloto automático, llevados por esos estados confusos tan arraigados en nosotros, como son los de la mente que constantemente picotea o la mente que se deja ir, otras formas de actuar se irán abriendo paso.

Habla Nisargadatta de la importancia de la erradicación de tamas y rayas, (motividad y pereza) como actividades de la mente, antes de que la armonía prevalezca. Eso nos alerta de la necesidad de detectar a esa mente que picotea, que podíamos decir que es el traje de la codicia y del miedo, que inducen a estar siempre en acción, buscando escapatorias al desasosiego . La mente incapacidad de quedarse quieta y tranquila. (Rajas), sede de las emociones que se asientan en nuestra barriga

Y la mente del dejarse ir, que podríamos decir que representa la actitud tamásica, de la pereza, de la pasividad y de la distorsión, que ante la incapacidad de ser vehículo para el cumplimiento de sus obligaciones, se esconde y delega , o busca un cuerpo prestado en donde se cumplan, en paralelo a ella, sus deseos o aspiraciones. (TV, cine, espectáculos, y mismo ese rosario de lecturas o visitas a gurús para oír siempre lo mismo pero no ponerlo en práctica)

Reconocer nuestros estados mentales es solo un primer paso . Pero ¿como meterle mano a esas mentes tramposas?

Puede ser que necesitamos primero establecer una rutina de vida, de manera inteligente, en donde se marque en una agenda, lo que de verdad queremos hacer de nuestras vidas. Sin dejarlas e expensas de nuestras ideas contradictorias o estados emocionales, así como las de todo aquello que nos rodea. Crear una hoja de ruta diaria en donde se trabajen aspectos importantes como son los ejercicios, alimentación saludable y sin excitantes que nos permita salir de los excesos , así como tiempo para la reflexión sobre todos estos asuntos, que nos lleva a que el día a día esté al servicio de nuestra vocación de auto conocimiento. La respiración consciente, que nos aleja, de la imaginación, va a ser el hilo conductor de todo ello, pues nos permitirá vivir desde otro espacio de mayor amplitud y conciencia, que en la medida que se va asentando , aporta su fuerza y su lucidez a nuestros pasos.
Hemos hablado de la mente y de sus múltiples funciones, que no dejarían de ser aspectos maravillosos de la consciencia, si se usasen para el fin que han sido creados, y si no existiese la tendencia a identificarnos con todo ello, o lo que podríamos definir como, El sentimiento de individualidad o ego, como agente separador

La identificación con nuestros pensamientos, emociones y sentimientos dan forma al “ego”. Y ese falso posicionamiento disturba toda relación, lo que nos invita, a ser conscientes, desde que lugar nos relacionamos ¿desde las ideas? ¿desde los sentimientos? ¿Desde esto sí porque me gusta y esto no, porque no? Porque de seguir siendo así, la comprensión será un florero más con el que adornarnos.
Para saber si eso es así podemos hacernos algunas preguntas, que nos señalarán la identidad con la que nos estamos relacionando.

I - ¿Vemos el mundo separado, o lo vemos como una extensión en la conciencia?

II - ¿Imágenes? Tendemos a relacionarnos con las ideas que nos hemos hecho de las personas o situaciones, y no dejamos espacio para dejar que las cosas o personas se muestren como son es cada momento. Ese relación con retratos no permite que se exprese la energía del momento que estamos compartiendo

III – Podemos haber descubierto un SER, que es común a toda la manifestación (al menos teóricamente) y que las diferencias entre unos y otros se suceden en el área superficial de la mente. ¿Pero he puesto en marcha en cada relación esa base común que nos aúna, y dejar correr las diferencias que simplemente corresponden al contenido de cada mente)

IV - ¿Cual es la relación con el cuerpo?. ¿Pongo en práctica técnicas que me permitan armonizarlo, como ejercicio, respiración, alimentación saludable o bajar el ritmo con el que suelo emprender mis acciones?

V – Si hemos visto que la mente es el gran problema, debido a sus hábitos incorrectos de su actuar, ¿nos permitimos espacios vacíos de pensamiento y estamos atentos para que en cuanto comience un pensamiento repetitivo o que enjuicie y critique cualquier situación, antes de dejar que se manifieste, pararlo “esto no...esto no...”

VI – La vivencia de SER, siempre nos acompaña como el trasfondo de toda experiencia. ¿Que tiempo dedicamos a fomentar que eso sea lo primordial, tanto estemos inactivos como desarrollando cualquier actividad?

VII - ¿Dejamos un espacio al comienzo del día para programar lo que es esencial o no, y prepararnos para cumplir las obligaciones de la manera más consciente y afectuosa posible?

VIII - ¿Hacemos revisión al final del día de cuales han sido las situaciones que nos han llevado a vivir desde el condicionamiento mental, poniendo en marcha deseos, miedos, rechazos, juicios...etc, etc.


Me he permitido compartir con todos vosotros algunos de los aspectos prácticos que en distintos momentos me han resultados útiles, tras años de investigación en la enseñanza de Nisargadatta y éste sosegado y un renovado estudio de su enseñanza, a través de su libro “Yo Soy Eso” Beatriz Moro


lunes, 27 de marzo de 2017

La mejor medicina




Sabemos que cuando nos encontramos mal físicamente, o simplemente cuando estamos interesados en mantener la salud natural del cuerpo, acudimos a un especialista que nos asesora sobre la mejor manera de mantenerla o recobrarla. Y así aprendemos que la mejor medicina empieza por vigilar o reformar la forma que tenemos de alimentarnos. El daño que sufren los órganos con nuestras dañinas costumbre, se puede subsanar  prescindiendo de ciertos alimentos poco saludables, y también cambiando substancialmente la forma en la que nos acercamos a la comida, que en muchas ocasiones, responde más a aspectos emocionales y a nuestra dependencia sensorial a ciertos sabores, que a nuestras necesidades reales.



Esos cambios inteligentes que ponemos en marcha, nos invitan a estar mucho más conscientes a todo aquello, que antes, por comodidad o falta de información, ingeríamos. Y ya sabemos por experiencia, que ese trastoque de hábitos, no será cuestión de un día, sino que hay que armarse de constancia y paciencia para que poco a poco se vayan constatando los resultados.



De manera igual, cuando notamos cierta insatisfacción, como que algo falta en nuestro fuero interno y en la manera que nos han contado las cosas, y nos ponemos en marcha en busca de una Felicidad que intuimos, (no esa que va y viene según nuestros estados emocionales, y que sólo es flor de un día y otro disfraz del “yo”),  salimos en busca de un  maestro (interno o externo), que nos señale el camino más adecuado y que nos aconseje sobre cual será la mejor medicina para liberarnos de nuestros males.

Y esa medicina que nos aconseja, va a incluir también, como primera medida, el desprendemiento de todo lo innecesario. Y lo innecesario son las falsas ideas, los falsos recuerdos, y todo aquello que servía a los intereses de un “yo”.

Así que probamos la dieta, yo diría la dieta del ego, la dieta del “yo”, y descubrimos de primera mano como era persona, o nuestra identidad con ella, la que oscurecía la bienaventuranza y belleza de nuestro estado natural. (No una bienaventuranza que disfrute nadie, sino la bienaventuranza de no tener que cargar ya con todo tipo de erróneos personajes)



¿Y porqué la persona? Pues nada como ir a la fuente y tomar prestadas las palabras de Nisargadatta.



“ Pregunta ¿Por qué sigue desechando a la persona como si no tuviera importancia? La personalidad es el hecho primario de nuestra existencia. Ocupa todo el escenario.

Maharaj : Mientras siga sin verla como un mero hábito, construido en la memoria, movido por el deseo, seguirá creyendo que usted es una persona, viviendo, muriendo, sintiendo, pensando, activa, pasiva, contenta o disgustada. Pregúntese usted mismo: ¿es así? ¿quién soy yo? ¿que hay detrás y más allá de todo esto? Y pronto descubrirá el error”



Y si así lo hacemos,  y tenemos la suerte de descubrir el error, tocará cambio de hábitos, porque si no, no va a cambiar nada. Si en la alimentación hemos dejado todo lo innecesario, para que el cuerpo recupere su salud, La maduración interna también nos invita a desprendernos de las falsas identidades para ir asentándonos en una Conciencia más amplia, más espontánea, en Presenciación Plena y en una simple e impersonal viviencia de SER.



Y así ponemos a trabajar la Conciencia, y no la mente (la que crea los personajes),  y lo hacemos con mucha humildad, pues ya sabemos que el orgullo y la falsa autoproclamación, son los enemigos más destructivos del buscador

miércoles, 8 de marzo de 2017




Aprenda a mirar sin imaginación y a escuchar sin distorsión.(Nisargadatta).

Es cierto que gustamos de las palabras sabias, porque llenan con otros matices nuestros oídos y nos recuerdan que otra forma de vivir es posible. Escucharlas es bello, aunque queda aún todo un trayecto para ir destapando las mil y una limitaciones y escollos con los que topamos para realizarlas.

 Porque es muy grande el condicionamiento humano, y mucha la resistencia a aceptar ese hecho como evidente. Aunque nos bastaría con estar atentos para ver como la mayoría de las veces “nuestra” vida se limita a una serie de  respuestas impulsivas o repetitivas que surgen de manera inconsciente, y vienen dictadas por nuestra educación,  cultura, religión, ideología , etc, etc , en fin, por nuestra dependencia del  pasado y por nuestra afición a recordar y a proyectar.

A todo esto le llamamos, sin querer investigar más, “ nuestra personalidad”. Tomándolo por algo inamovible que está ahí y es como es. Pero Nisargadatta sin embargo nos daba una clave, para descubrir su fragilidad  y una salida a ello , cuando decía: ¿Cómo llega a existir la personalidad? Por el recuerdo. Al identificar el presente con el pasado y proyectarlo al futuro. Piense en sí mismo como algo momentáneo, sin pasado ni futuro y su personalidad se disuelve”

Así que vemos que vivimos en un mundo de hábitos que son el producto de una mente condicionada y sin clarificar. Y que asumimos múltiples personalidades a causa de dicho condicionamiento.  Por eso necesitamos adjudicarnos un nombre y una forma con los cuales seguir siendo criados de los deseos y temores, ocasionados por el miedo y la imaginación en la que sobrevive la mente. 

Pero aunque hemos detectado el embrollo ¿Qué hacemos con ello? Porque es muy habitual , decir ¡ahh, es así!!, pero seguir sin hacer nada para solventarlo, repitiendo que ya lo sabemos, y que estamos en ello, al igual que hacen muchas veces los políticos, para no afrontar con determinación  ese hecho. Posponenrlo, para luego….o para mañana. Pero ya sabemos que lo que dejamos para mañana, pocas veces se lleva a cabo.

 Krisnamurti decía :“Usted puede enfrentarse a un hecho sólo en el presente, pero si nunca le permite estar en el presente, porque siempre está huyendo de él, jamás podrá afrontarlo”.

Por eso, cuando nos hacemos conscientes de nuestro condicionamiento, de nuestra afición a recordar y a imaginar, y del conflicto que eso origina, deberíamos aprender a hacer frente al reto que se nos presenta en el instante, al ser conscientes de cómo nuestras respuestas provienen del miedo o del deseo, y que son las defensas del ego. Así que como ahora estamos alertas,  Paramos. Y esa parada de la imaginación, permite otro mirar,  inteligente y abierto, no condicionado , que acoge el movimiento de la mente sin crear imágenes, permitiendo que todo el entramado mental condicionado y compulsivo se acalle y se disuelva en el espacio no personal e incondicionado que lo acoge, que es Atención Plena,  Presencia consciente y Testigo de la Mente..


martes, 24 de enero de 2017

Más allá de la mente





Decir que la vida es un continuo aprendizaje,  ya es estupendo, pues significa  que hemos apostado por volvernos alertas, dúctiles y moldeable ante su constante fluir, y eso,  es un buen comienzo.  

Está claro que muchas veces sufrimos o hacemos sufrir. Y que, hasta por falta de investigación,  tendemos a achacar a los demás nuestros males. aunque esos estados de crispación o de visceralidad que en nosotros se desatan, simplemente sean la señal de que  no hemos  explorado y gestionado suficientemente nuestro mundo emocional. O también, quizá, por la excesiva fuerza con que defendemos “nuestras ideas”,  o por el desasosiego que nos producen las no aún comprendidas “carencias”.

Y con todo ello, seguimos diciendo que queremos vivir en Paz. Pero, deberíamos de darnos cuenta de que si somos tan poco pacíficos, será porque no ha sido suficiente lo que hemos hecho hasta ahora. Quizá porque nos hayamos limitado a buscar “fuera”,  o sea,  a través de lecturas, de compañías o hasta de lugares especiales para ello. Y que eso, sólo puede ayudar en las primeras etapas, como el niño que necesita de seguridad, confianza y autoestima para madurar y prepararse a afrontar los retos que se le avecinan, o aún de mayores, cuando inteligentemente, evitamos lugares ruidosos, llenos de humo o con cualquier tipo de excesos,  porque percibimos que generan descontrol o excitación,  y que al final, como suele suceder casi siempre,  sabemos que se terminará pagando con el primero que se nos presente,  sino es con el consabido atracón. .

Puede que la psicología ayude, con mayor o menor éxito, a entender esa lucha que se establece en la mente entre los avatares propios de la vida y las ideas preestablecidadas que se interponen,  y que generan esas envestidas  dentro y fuera del propio cuerpo, que al igual que tempestades en el mar, destruyen todo lo que encuentran a su paso.

 Pero eso, no deja de ser sólo un primer paso, porque si proseguimos con nuestro aprendizaje, tendremos que llegar a constatar que todo lo que se desarrolla en la espacio mental, (ideas, emociones, sentimientos, sean de una índole u otra) tiene sus límites, y que terminan por volverse  algo repetitivo y asfixiante, pues siempre son parte de lo mismo . Un debate de  opuestos. Una  continua puya en medio de la percepción dual de la mente, para ver quién se lleva el gato al agua. Hoy tú, mañana yo.... todo efímero, todo perecedero.

Por eso, y para salir del dominio de ese estado confuso y contradictorio, toca avanzar. Y si ya hemos aprendido que frecuentar terrazas llenas de humo nos produce faringitis, pues en esto igual. No  tiene sentido seguir dándole protagonismos a algo que durante mucho tiempo nos ha arruinado nuestra Salud interior, nuestra PAZ inherente. Y no me refiero , a la mente en general, pues ella cumple su misión para aspectos útiles y funcionales, sino a ese aspecto “marujil” de ella, que se quiere ocupar  y pre-ocupar de  asuntos del vivir que no le conciernen,  ejerciendo de “pepito grillo” y de  “consejera sentimental”  allí donde ya no es necesaria su presencia, dando lugar a  gustos, rechazos , elecciones y un largo ecétera, que son los responsables principales de  que nuestra PAZ, la que nos corresponde por esencia, se vaya perdiendo por aquí y por allí en múltiples bagatelas producto de esa actitud inmadura y de una mente sin conocer.

Así que primero hemos de Conocer la mente.. Explorar los motivos de nuestras acciones, para no vivir falseando y  auto-engañados. Ser atentos con ella,  no para que nos solucione la vida, sino para que no nos la arruine. Y porque esa atención hacia ella, nos descubre como testigos de ella, y por lo tanto, más allá de ella.  


jueves, 19 de enero de 2017

Aportamos o demandamos



Aportamos o demandamos?
Esa es una investigación que muy bien podemos hacer para saber en que grado de profundidad nos movemos. Porque las demandas siempre son cosa del ego, consecuencia de la dualidad en la que
 funciona la mente ,buscando siempre esa otra mitad que la complete y que la lleva a ser como una sardina que se muerde la cola sin encontrar nunca una salida a sus carencias.

Pero aportar es SER en todo momento lo que SOMOS. Porque el SER es el que aporta claridad a cada acto del vivir. Aporta Consciencia allí donde reina la confusión. Aporta silencio allí donde se genera el ruido y aporta compasión a todo ese sufrimiento de la mente, debido al mal uso que hacemos de ella.

Así que este propuesta es una invitación a descubrir desde donde estamos viviendo: Aportando o Demandando?