miércoles, 22 de enero de 2014

La impermanencia





La lluvia con su cántico en los cristales resuena como una llamada a la introspección. Me recuerda el necesario equilibrio de los cinco elementos que componen la manifestación, con su cambio y renovación constante.

Perdidos en nuestro espacio mental, nos olvidamos de que la vida es una continua danza y pretendemos tener todo sujeto y bajo control. Y de ahí el sufrimiento y las miles de estrategias que generamos para sobrevivir en un mundo que es de nuestra entera creación.

Por eso hay que enseñar a la mente a parar. Que aprenda a convivir con lo impermanente y cambiante como el agricultor aprende a convivir con las estaciones, porque sabe que cada una es necesaria para el equilibrio final.

Porque una mente tranquila, una mente flexible y colaboradora no deja de ser una bendición....

martes, 26 de noviembre de 2013

La llave de las cosas del vivir






La vida es mayoritariamente una sucesión de hechos, y podemos elegir hacer de ella nuestro paisaje preferido, viviendo emocionalmente implicados en su ir y venir, ganado y perdiendo, haciendo o no haciendo, disfrutando o sufriendo.... 

O también podemos dejar que la vida suceda....que sea lo que a de ser....que actualice lo que de todas modos ha de actualizar..., en armonía interna con todo lo que nos acerca..., y como testigos emocionalmente desimplicados...., porque está en la naturaleza de las cosas desarrollarse y desaparecer, pero está en nuestra naturaleza el permanecer atentos y desapegados a todo lo que aparece. .

En nosotros está la llave


lunes, 18 de noviembre de 2013

las estaciones




Estuve paseando a la orilla del mar. De este mar del norte que cuando se embravece ofrece un espectáculo hermoso, con la grandes fuerzas de la naturaleza en estado puro luchando por equilibrar sus energías. Igual que la gran belleza del cielo en los días tormentosos dibujando con las nubes todo tipo de formas y colores.

Pero me parece que la sociedad de la opulencia nos está apartando cada vez más de vivir en contacto con los elementos y con los cambios propios de cada estación. Nos ofrecen vivir en una eterna primavera en Bali o en Cancún, al igual que la cirugía nos ofrece vivir en una eterna juventud, para estimularnos a consumir una vida siempre soleada, joven, cómoda y a ser posible bronceada.

Pero yo creo que afrontar con espíritu aventurero las inclemencias propias de cada estación, vivir y respirar con plenitud en medio de la lluvia, al frío y el viento, nos capacita para afrontar esas otras estaciones, con  sus cambios, fríos y calores, tormentas y calmas...etc, que son inevitables en la vida de cualquier ser humano.

Porque la vida es ese espectáculo que sucede mientras nosotros andamos ocupados preparando futuros que la mayoría de veces no acaban por llegar.  


domingo, 17 de noviembre de 2013

Correr y Comer



Esta sociedad ha hecho una cultura del correr,  como ha hecho otra del comer. Y se come sin moderación, y despues se corre y se corre para quemar lo que se ha comido. O se corre de actividad en actividad llevando al cuerpo a un estado de tensión y de stress constante. Y así entre comer y correr se pasan la vida la mayoría de los seres humanos.
 

Y aún cuando comenzamos a madurar y a ser más consciente, seguimos corriendo y comiendo. Corriendo en busca de otros paraisos, lugares más pacíficos, mas espirituales, o más de lo más.....Y en cuanto al comer,  eso sí..., que si más ecológico, más saludable o más lo que sea, pero haciendo un fin del comer, aunque sea sin conservantes ni colorantes. Pero sin tener en cuenta aún cuanta toxicidad seguimos dejándo entrar por nuestra cabecita en forma de ideas intolerantes, exclusivas o selectivas.


Y así nos mantenemos entretenidos entre el comer ....y el correr. Y creyendo que ese correr o comer nos pueden volver más pacíficos, más felices, más sanos  o más lo que sea.


Nos sigue dando miedo parar....el no tener proyectos, el dejar que la vida sea todo lo sencilla que es. Que nuestro cuerpo sane de manera natural al encontrar el equilbrio adecuado entre alimentación, ejercicio y relajación, y consumiento de manera simple lo que se produce cerca de nuestro entorno. El
aprender a disfrutar del atardecer sentados en el sillón de siempre, como lo han hecho nuestros abuelos, en paz con nosotros mismos, con nuestro trasfondo mental, sabiendo poner al pensamiento y a la emoción a nuestro servicio, el de nuestro SER,  y no al revés como suele pasar,,,,, y explorando la riqueza y profundidad de nuestro paisaje interior...., compartiéndolo con las plantas...., los árboles...., los pájaros...., o el vecino de la casa de al lado. 

Pero si aún así queremos seguir corriendo, que sepamos que no llegaremos a  ningún lado, porque el mucho correr sólo indica que estamos queriendo escapar de nuestras frustraciones, y que vayamos a donde vayamos seguiremos llevando con nosotros nuestra insatisfacción y ansiedad. Y la insatisfacción y ansiedad no se calman corriendo ni comiendo, se calman observándolas con cariño y comprendiéndolas.

viernes, 25 de octubre de 2013

Aprendiendo a desnudar el ego



Usted vive, siente, piensa. Prestando atención a su vivir, sentir y pensar, usted se libera de ellos y va más allá de ellos. Su personalidad se disuelve y solo queda el presenciador. Entonces usted va más allá del presenciador. No pregunte como acontece. Solo busque dentro de usted mismo. (Nisargadatta)



“Busque dentro de usted mismo”......se nos ha dicho.....pero suele suceder que eso es precisamente lo que se nos olvida, porque a la mente le gusta enseguida crear un exterior a ella en el que buscar el conocimiento....divagar.....encontrar excusas, entretenimientos o dioses y culpables a los que adorar o culpar.

Pero cuando optamos por esa indagación que nos lleva a observar lo que se mueve dentro de nosotros, lo primero con lo que nos encontraremos es la parte oscura y fea que origina nuestra ignorancia y oscurece nuestro SER, y que son una serie de fantasmas que nos acompañan en forma de ideas, creencias, opiniones, juicios, resistencias....a los que hemos dejado de lado, porque preferimos ocuparnos de lo que hace o no hace el vecino.

Pero la claridad que ha empezado a mover y revulsionar todo nuestro interior es
ya imparable, y no le valen triquiñuelas. Y lo que hagan o dejen de hacer otros, entendemos que les corresponde a ellos iluminarlo, pero la responsabilidad de poner orden en nuestro gallinero interior es nuestra.....es la única oportunidad que tenemos de salir del atolladero en que estamos metidos....por inadvertencia.

Así que discernir y descartar es lo que toca. Y eso no se hace mirando a un supuesto e inexistente afuera , sino que corresponde enfrentarnos a nuestra propia fealdad...., a lo que poco a poco hemos ido acumulando en el baúl de nuestra memoria, basado en condicionamientos y creencias que sólo nos inducen a repetir y retransmitir la vida, tomando nuestra realidad de ella, en lugar de percibir y comprender que nosotros somos ella.

Por eso optamos por quedarnos quietos y solos con nosotros mismos.....y veremos aparecer los señuelos que nos invitan a vestirnos de múltiples personajes.....que si yo, que si el otro....que si bueno....que si menos bueno....que si listo...., que si tonto....pero hemos de aprender a dejar pasar......a no intervenir.......a permitir a la mente que repose.....y si sobreviene la desesperación, darle paso, porque esa es una emoción sanadora. Es una emoción que nos dice que nuestra identidad como persona está siendo desestimada...., que el ego empieza a tambalearse y a perder todas sus seguridades....

Y ¿que queda, entonces? . Queda la plenitud de SER y de actuar en unidad con todo el universo.
Aunque puede que eso sólo sea una vislumbre.....una aproximación a nuestra esencia....puede que esa compresión llegue y se marche...por eso hemos de trabajar en ello como trabajamos en nuestras aficiones...con dedicación.....con cariño....con interés...dándole todo nuestro tiempo y atención, porque esa será nuestra aportación, ya que ......lo demás nos viene dado por añadidura....